Eloy Casagrande: Del trono de Sepultura a la locura en Slipknot, ahora audazmente atrapado en su propia biblioteca de baterías
Un fenómeno a palos: Eloy Casagrande arrasa también fuera del escenario
¿Se puede capturar la violencia, la velocidad y el sabor único de un batería que ha puesto patas arriba el metal internacional? Eloy Casagrande, quien es ahora mismo el “arma secreta” de Slipknot (y, recuérdalo, fue la dinamita que detonó Sepultura durante una década), ha decidido que sí. No solo ganó el título de mejor “batería metal de 2024” según Modern Drummer, sino que ahora quiere dejar su huella (literalmente, a bombos y platillos) en la era digital con su nuevo proyecto: Eloy Drums.
Cuando dos universos chocan (y suenan fuerte): Los kits Casagrande y Casagroove
Este no es otro plugin genérico y plano. Eloy reclutó al mismísimo Jens Bogren (el arquitecto sónico tras Arch Enemy, Opeth o Amon Amarth; palabras mayores) para registrar dos kits descomunales en los legendarios Fascination Street Studios. ¿El resultado? Brutalidad versus groove, ciclogénesis de doble bombo y samba macabra en caja y ride.
- “Casagrande”: inspirado en su set de bataca con Slipknot. Metal sin concesiones, una mole que retumba como un maremoto en Iowa. La energía es tal que casi se escucha a Clown rompiendo un bate de béisbol contra un bidón a lo lejos.
- “Casagroove”: aquí la cosa se pone más tribal, más cercana al paisaje brasileño, un guiño a su era Sepultura. Menos piezas, pero más sudor y detalle. Perfecto para cuando quieres partir el cráneo al oyente … con sabor.
Por si te lo preguntas, 12 cajas diferentes por kit para esculpir el golpe perfecto, nostalgia de parches rotos y sudor acumulado. No es postureo: el mimo se nota.
El laboratorio sónico: Tecnología y virtuosismo al servicio del metalhead productor
Los de Eloy no han escatimado en detalles: el mezclador viene con compresión, ecualización quirúrgica, distorsión rica y vieja escuela (FET, cinta, lo que quieras). Pero el verdadero truco está en los algoritmos: Anti-Machinegun para que ni los fills más dementes suenen a robots repetitivos y Auto Double Kick capaz de alternar bombos como si tuvieras dos pies izquierdos y cuatro tobillos.
¿Presets listos? Y de los grandes: Romesh Dodangoda (Bring Me The Horizon, Motörhead), Tue Madsen (Meshuggah, Behemoth), Dan Swanö… Aquí no se paga por humo: cargas un preset y el metal explota. Perfecto para death, groove, nu metal o thrash, tú elige la etiqueta y baja la cabeza, que vas a headbangear.
Grooves 100% Eloy: dinamismo y alma brasileña en cada automatización
¡150 grooves MIDI! ¡Cada uno con la impronta del propio Eloy! Los puedes meter en el plugin, o exportar y trastear en tu DAW como te salga del alma, play y a flipar. ¿Breaks imposibles? También hay. ¿Quieres sonar como el monstruo de las baquetas de São Paulo sin sudar la gota gorda? Aquí tienes la fórmula secreta.
¿Es Eloy Casagrande el batería definitivo de la década?
No es exageración decirlo: lo que está haciendo con Slipknot —y ahora con esta biblioteca— es para escribir historia. Que tiemble el futuro del metal, porque ahora cualquiera puede intentar replicar ese aluvión entre la precisión quirúrgica y el caos absoluto. ¿Es esto el principio del “metal democrático”? ¿O una herejía para los auténticos? El debate está servido.
En cualquier caso, ahora sí, Eloy Casagrande es omnipresente: en el escenario, en tu disco duro y, si te descuidas… en tus propios riffs. El tío ya no solo es leyenda, también es plugin.
Ponte los cascos, sube el volumen y pregúntate: ¿puedes domar el huracán Casagrande en tu propio estudio?




