¿Quién hubiera dicho que un disco tan polémico como “See You On The Other Side” cumpliría dos décadas y seguiría dando que hablar? Korn está dispuesto a resucitar los demonios sonoros de 2005 con una edición exclusiva en vinilo para coleccionistas, desempolvando rarezas y probando que, pese al paso de los años, la furia puede presionarse en surcos de plástico. Pero eso no es todo: la banda se lanza de nuevo al estudio, y lo hace transpirando nostalgia y rock crudo, porque hay nuevo álbum en el horno… grabado, sí, a la vieja usanza. ¿Ready?
“See You On The Other Side”: Dos Décadas, Cuatro Vinilos y una Joya Escondida
Los californianos de Korn no entienden de medias tintas. Para conmemorar el 20º aniversario de un disco que dividió a sus fans entre los que amaban la experimentación y los que echaban de menos el nu metal primerizo, lanzan una edición limitada en vinilo doble que es puro fetiche para el coleccionista. Y ojo, porque viene con una sorpresa nada menor: “Last Legal Drug”, ese corte oscuro que solo unos pocos privilegiados conocían de la edición deluxe en CD, por fin se libera para streaming y para provocar debates sobre si debió ser single o quedarse en la sombra.
Tampoco van a escatimar en variantes. Cuatro colores distintos de vinilo: el clásico negro, una versión magenta difusa para los románticos de las tiendas indie, y combinados de azul-rojo y naranja-violeta para quienes buscan tener hasta el último matiz. Saldrá el 6 de diciembre, pero quien no aguante la espera, el tema inédito aparecerá en plataformas digitales desde el 21 de noviembre. Sí, para que lo puedas saborear antes de tener el vinilo entre manos y oler ese aroma a cartulina nueva.
¿Coleccionismo o puro negocio? Tempo Music mete baza
La jugada no es casualidad. Tempo Music, que posee los derechos del álbum desde hace poco, ha visto en la nostalgia millennial el filón perfecto para re-editar joyas y desempolvar tesoros ocultos. Y si encima se puede escuchar en digital, mejor para que las nuevas generaciones descubran que antes del trap reinaban las guitarras.
Korn sigue rugiendo: gira canadiense con aliados de peso
El rugido de Korn no conoce fronteras y, mientras se fragua la re-edición, la banda arrasa Canadá de este a oeste acompañada por dos monstruos: Gojira y Loathe. Suenan trallazos como “Twisted Transistor” y, por supuesto, ese himno generacional que es “Freak on a Leash”, con un Jonathan Davis al micrófono recordando por qué nadie escupe la rabia adolescente como él. Movidas en directo, noches sudorosas y repertorios de casi 20 canciones. Se irán hasta Vancouver, cerrando el periplo justo en el filo de octubre. ¿Apuestas por un directo europeo a la vuelta de la esquina?
El próximo capítulo de Korn: vuelta a la crudeza analógica
No todo es mirar atrás. Los de Bakersfield no quieren ser reliquia y están tramando su 15º álbum. Y lo hacen como en los 90: grabando todos juntos en la misma sala, sudando, fallando, volviendo a grabar hasta que salga ese sonido orgánico y sucio que ya casi nadie busca porque, claro, Pro Tools y la comodidad digital lo facilitan todo. Pero Korn se planta: “La cinta gira y si la cagamos, a rebobinar”, ha confesado Munky. Puro ritual old school, y, quién sabe, tal vez el disco que devuelva a la banda un poco del hambre peligrosa que algunos piensan que han domesticado.
Eso sí, paciencia: no hay fecha de salida y, por lo visto, tampoco prisas. Brian “Head” Welch lo suelta sin filtro: “Avanzamos a nuestro ritmo, sin estrés. Que salga cuando tenga que salir”. El disco será la pieza de una etapa crucial: 2024 marca tres décadas desde el debut homónimo de Korn, aquel rugido inconformista que todavía resuena en nuestros auriculares.
Una celebración… y una promesa incendiaria
¿Es esto el inicio de otra edad dorada del nu metal? ¿O solo un guiño para los que peinan canas pero aún headbangean en el metro? Lo único cierto es que Korn sigue demostrándonos que nunca se han ido del todo. Seguimos esperando un mordisco más de crudeza y menos de postureo. Dale al play, sube el volumen, y decide tú si la revolución sigue en marcha o solo es nostalgia de la buena…




