¿Puede un chico de Doncaster desafiar a los haters con el amuleto de Ozzy Osbourne colgado al cuello? Pues sí: Yungblud no solo sobrevive a la lluvia ácida de críticas, sino que, además, se ha puesto a jugar en la liga grande. Ahora, como si eso fuera poco, se atreve a sacar pecho y a lanzar un EP junto a Aerosmith, mientras las redes arden y el rock se frota los ojos. Locura total o genio incomprendido. Tú eliges.
Yungblud vs El Mundo: cuando el mismísimo Ozzy te da el visto bueno
Vale, pongámonos en situación: Yungblud se planta en los MTV VMAs, le rinde tributo a Ozzy Osbourne, y antes de que acabe de sonar el último acorde, las hienas ya están relamiéndose por Twitter y foros de rock. Que si “poseedor”, que si “engaño”, que si “rock de supermercado para la generación TikTok”. Nada nuevo bajo el sol, ¿no? Pero lo que nadie vio venir fue la respuesta: Yungblud, lejos de perder los nervios, tira de la carta diplomática y recuerda a todos (con elegancia, pero mordiendo) que esto no es poserío, sino herencia directa del Príncipe de las Tinieblas.
Tal vez no lo sabías, pero el romance entre Yungblud y los Osbourne viene de lejos. Todo arranca en el rodaje de un videoclip, “The Funeral”. El plan inicial era invitar a Kelly Osbourne para un cameo, pero el destino —y la agenda— quisieron que aparecieran Ozzy y Sharon en persona. Un instante mágico, surrealista, dice Yungblud. Ozzy, ese mito con mirada de loco y corazón de hierro, acaba dándole un consejo eterno: “Jamás te niegues a ti mismo. Sé tú, siempre. Los demás lo pillarán… tarde o temprano. Confía.” Y para rematar, le regala su cruz. Si eso no es bendición rockera, que venga Tony Iommi y lo desmienta.
No apto para puristas: elogios, insultos y la guerra eterna en el rock
Claro, la cosa no quedó ahí. Dan Hawkins (The Darkness) lo despachó como “vomitivo y cínico”, mientras su hermano Justin disparaba frases como “rock prefabricado” y lo sentenciaba: “poseedor nivel dios”. Pero, eh, tampoco todo fueron palos. Las palabras de aliento llegaron de la boca (bueno, teclado) de David Draiman (Disturbed, ni más ni menos): “El chaval no intenta ser el heredero de Ozzy. Solo hizo lo imposible: rendir homenaje en directo a su ídolo. Y lo hizo con clase. Dejadle en paz, coño.” Así que, si hasta el de Disturbed te respalda… igual no estás tan perdido, ¿no?
Cuando los sueños se pegan con sudor: Aerosmith entra en la ecuación
La historia podía haberse quedado en “niño rebelde desafía a los viejos del rock”, pero no, aquí la cosa se dispara de verdad. Después del revuelo en los MTV, Yungblud recibe un aluvión de mensajes. No de fans adolescentes, sino de figuras de leyenda: Brian May (sí, el de Queen), Joe Perry (el hacha de Aerosmith)… Al final, la conexión más salvaje prende con Perry. De charla en charla, las cosas se calientan; sin mucho plan, pero con ganas de guerra, acuerdan verse en Los Ángeles. Reservan estudio. ¿El típico encuentro incómodo entre estrellas de generaciones distintas? ¡Ni hablar! En menos de una hora, sale del horno “My Only Angel”. Y para subrayar el surrealismo, Steven Tyler entra en la cabina y comparte el micro. “¿En qué universo pasó esto?”, bromea Yungblud. Pues en el nuestro, colega.
EP One More Time: épica genuina o herejía, tú decides
El producto final de este cruce intergeneracional ya tiene fecha y forma: el EP One More Time, con cinco temas que prometen levantar ampollas y aplausos a partes iguales. De la colaboración surgió incluso una versión de “Back in the Saddle”, bendecida por Billy Perry, esposa de Joe, y un arte gráfico creado por Joe Foti. El vinilo, edición limitada, listo para coleccionistas y escépticos. Para los curiosos (o masoquistas del hate), la lista de temas es la siguiente:
- My Only Angel
- Problems
- Wild Woman
- A Thousand Days
- Back In The Saddle (2025 Mix)
¿Y ahora qué?
Yungblud juega una partida peligrosísima: desafía la ortodoxia, se arrima a auténticas leyendas y, lejos de achantarse, lo grita a los cuatro vientos: “Estoy aquí, haciendo música con mis ídolos. Y no me lo termino de creer.” ¿Será el futuro del rock, solo hype pasajero, o un soplo necesario en la mesa de los dinosaurios? Lo cierto es que ni la cruz de Ozzy protege de las críticas ácidas, pero tampoco impide que la magia siga bullendo en los rincones menos esperados del rock. El día 21 de noviembre saldremos de dudas. Igual hasta los más puretas tienen que tragar saliva.
Escucha “My Only Angel”: Yungblud + Aerosmith, el salto mortal definitivo
¿Te atreves a ponerlo a prueba? Porque, en esto del rock, nada está escrito sobre mármol —ni aunque venga firmado por Ozzy.




