¿Están Queen tramando algo nuevo? Brian May vuelve a encender la mecha de la esperanza entre fans: el legado de la Reina sigue respirando, aunque a veces cueste creerlo. Porque después de tantas décadas, cuando parece que el silencio se asienta y lo hemos escuchado todo… ¡zas!, va el guitarrista y suelta una bomba de esas que te dejan el riff retumbando.
Queen en el estudio, pero… ¿vuelve la magia?
Silencio, oídos aguzados y rumors que recorren como electricidad la columna vertebral de los más fieles. Brian May, alma de la guitarra con su imponente melena plateada, ha admitido que el grupo ha estado cacharreando en el estudio junto a Adam Lambert. Sí, ese Adam que ha dado voz a la bestia tras la partida de Freddie. «Hemos probado cosas, pero de momento ninguna ha calado del todo.» Así, sin paños calientes. Ni humo ni espejismos: solo honestidad y esa chispa de misterio que invita a soñar con algo más.
Esto no es algo baladí, porque no es la primera vez que el guitarrista suelta una pulla ambigua sobre el futuro del grupo. Hace unos meses ya dejó caer que podría haber material nuevo gestándose. Y Roger Taylor tampoco se queda corto: «Si tenemos buenos temas, ¿por qué no?». La puerta está entreabierta, pero la certeza brilla por su ausencia. Otra vez esa dicotomía que nos vuelve locos: esperanza vs realidad, mito vs rutina.
Un ritmo más pausado, pero las ganas siguen vivas
El presente de Queen, sinceramente, se aleja bastante de aquellos excesos y maratones de conciertos frenéticos. Ahora la banda, liderada por la dupla May-Taylor y el carisma vocal de Lambert, sigue activa sobre las tablas, pero… con tiento. Brian confiesa sentirse cada vez menos seducido por las giras interminables –»Después de cincuenta años dando vueltas por el mundo, hay una parte de mí que dice basta»– aunque las ganas de enchufar el ampli no desaparecen ni a tiros.
En este clima post-adictivo, se abre paso la idea de la residencia en la colosal Sphère de Las Vegas. May lo reconoce: «Me intriga mucho el lugar. Vi a los Eagles y pensé: ‘Esto lo podríamos petar nosotros. Lo que podríamos montar ahí…'». Imaginaos un Queen reinventado, sumergiéndonos en una tormenta de luz y sonido, sin cansarse, tocando sin fin bajo los haces de luz de la ciudad del pecado. ¿Puede ser más épico?
¿Habrá realmente nueva música de Queen?
No hay anuncios oficiales. Ni latigazos publicitarios. Solo el eco de esas declaraciones. Pero algo es seguro: Brian May alimenta el suspense como nadie. El deseo de crear fluye por las venas de la banda, aunque cada movimiento va con paso cauteloso. Nadie quiere mancillar el legado y, sinceramente, mejor así. El miedo a lo mediocre acecha a cualquiera que tiene en sus manos un mito.
Y aunque parezca mentira, incluso después de medio siglo y con varias reincarnaciones, Queen sigue desencadenando titulares. Su sombra es larga. Su llama, peligrosa, aún puede abrasar. ¿Veremos un nuevo capítulo firmado por la Reina? Tal vez sí. Quizás no. Pero mientras tanto, Brian May se encarga de que los fans de ambos lados del charco se mantengan en vilo. Y eso, amigos, es puro rock’n’roll.




