¿Estás harto de que los “calvos de la guitarra” de siempre acaparen los focos? Lo que se avecina en Europa podría reventar tu radar musical. Plini, el guitarrista que está redefiniendo el progresivo a golpe de matices imposibles, prepara una invasión sónica para primavera de 2026. Y trae bajo el brazo uno de sus proyectos más ambiciosos, acompañado por el fascinante dúo electrojazz Sungazer. ¿Estamos ante el punto de inflexión del instrumental moderno? Pase y vea, pero sobre todo, escuche bien atento.
Plini desencadena su “Mirage” en Europa: una gira de las que no se ven cada día
¡Que tiemblen las fronteras! Porque Plini vuelve a subirse a la furgoneta (o lo que sea que use para transportar esa pedalera marciana) y cruza medio continente, dejando tras de sí una estela de acordes siderales. El asunto se pone serio: la gira arranca el 28 de abril y se extiende hasta el 30 de mayo de 2026, una auténtica maratón de shows íntimos y experimentales en la que el australiano descargará su EP Mirage, un trabajo catalogado como lo más atrevido de su carrera. Mezcla de cuerdas, piano, oud y miradas furtivas al jazz eléctrico —una receta que solo Plini se atrevería a llevar en directo.
No va solo a la batalla: los norteamericanos Sungazer lo acompañarán en la cruzada. Ojo ahí, porque estos dos vienen a derribar etiquetas y a reivindicar esa fusión de géneros que tantísimo molesta a los puristas del metal clásico. ¿Purismo? Aquí, poco y mal. Esto va de ver hasta dónde aguanta tu cerebro nuevas texturas y paisajes sonoros. ¿Listos?
Fechas clave: Plini quiere que el sur de Europa tiemble
- Suiza: Aarau (14 mayo) y Monthey (15 mayo), arrancando entre los picos del Jura y la niebla digital.
- Francia: Toulouse (18 mayo, La Cabane) y París (19 mayo, Le Trianon), epicentros del jazz, ahora invadidos por el rock progresivo más elegante.
- Luxemburgo: Esch-sur-Alzette (27 mayo), un reducto de cultura alternativa listo para el asalto polirrítmico.
- Bélgica: Amberes (28 mayo), porque un riff no conoce fronteras.
¿Excusas para no ir? Ninguna. O bueno, solo los que sigan empeñados en ver a los mismos dinosaurios de siempre, esos que llevan 40 años tocando las mismas 10 canciones.
Un directo que promete: virtuosismo, inventiva y sorpresas a chorros
Hay artistas que viven para transgredir y, sinceramente, Plini se ha forjado esa reputación a base de notas imposibles y arreglos que martillean el alma. Su directo es lo más parecido a un viaje astral, pero sin el rollo hippie. Los que busquen canciones de estadio darán media vuelta. Los que deseen viajar por texturas y matices, encontrarán en Mirage un crisol expresionista: cuerdas sobrevolando el escenario, piano susurrante, una guitarra que parece hablar con espíritus del math rock y ese inconfundible pulso progresivo. Y por si fuera poco, la colaboración de Tosin Abasi (Animals As Leaders) en el tema clave “In Captivity” eleva el nivel hasta el éxtasis instrumental.
Un reto creativo convertido en joya: la historia detrás de “In Captivity”
Conviene detenerse en este dato: “In Captivity” nació a contrarreloj, un desafío relámpago promovido por Neural DSP, la marca que vuelve locos a los guitarristas tech. Plini y Abasi compusieron el tema en un solo día. Imagina: dos de los freaks más creativos de la escena, encerrados, dejándose llevar por la locura. ¿El resultado? Un track que descompone a cualquier fan de la guitarra metódica. Si te consideras entendido y no has escuchado la pieza, deja de leer y regálate ese viaje.
No solo virtuosismo: una corriente que incomoda (y eso es bueno)
Ya iba tocando que la escena progresiva sacudiera el árbol. Plini lo hace desde el virtuosismo, pero sobre todo desde la sensibilidad: cada fraseo parece flotar en la sala, cada transición suena como si un artesano loco moldeara el tiempo a placer. Hay quien los verá como “gafapastas”, pero la verdad es que el futuro del rock instrumental está aquí. Llévate tapones para los oídos, sí, pero también una mente dispuesta a ser retorcida hasta el límite de lo audible.
¿Y tú? ¿Te lo vas a perder mientras el pasado sigue aferrándose a su trono?
A veces solo tienes una oportunidad para presenciar cómo el sonido se transforma en arte vivo, y esta gira de Plini puede marcar ese antes y después. Europa tendrá su ración de riesgo, de belleza áspera y de exploración musical valiente. Algo me dice que quedarán cicatrices… portadoras de luz y distorsión, de esas que quieres mostrar con orgullo.
¡Atentos a la venta de entradas, porque el papel puede volar! Y recuerda: los genios nunca repiten espectáculo. Cada noche, un milagro. Cada nota, un salto sin red.

