¿Te has preguntado alguna vez si incluso los ex miembros de una banda legendaria pueden llegar a darle la espalda a algunos de sus discos? Pues sí, cuando el ex guitarrista Dennis Stratton – aquel tipo que le puso caña al debut de Iron Maiden allá por 1980 – habla claro, el metal tiemblan. Porque aunque respete la historia de los Maiden, no todo le entra por la vena. Y hay álbumes en concreto que… bueno, mejor agárrate, porque lo que dice no deja indiferente a nadie.
Cuando el Progresivo de Iron Maiden no Convence: El Veredicto Sincero de Dennis Stratton
Sabes quién es Dennis Stratton, ¿no? El tío que ayudó a poner el primer ladrillo en el templo de Iron Maiden. El mismo que, tras marcharse del grupo apenas publicaron el primer LP, siempre ha mantenido su respeto a Steve Harris y compañía. Pero el respeto y el metal no son lo mismo, colega. Durante una aparición reciente en Slowhands Rock Talk Show, Stratton se despachó agusto sobre algunos discos que – ojo – ni él soporta demasiado.
Por ejemplo, el renombrado Seventh Son of a Seventh Son, ese álbum con aroma épico y teclados a saco, a Stratton se le atraviesa: “Las guitarras como si se pelearan a hachazos, acordes que chirrían, temas larguísimos…” Y esas notas forzadas, dice, le sacan de quicio. Pero espera, que no es sólo cosa de ese disco: los directos durante las giras de The Final Frontier y The Book of Souls tampoco le han hecho tilín. Según Stratton, “empezaba a haber una especie de bache, como si el asunto decayera… algunos temas planos como una cerveza sin gas, en serio”. Vamos, que aquello distaba mucho del rugido frenético y genuino que él vivió con los padres del heavy británico.
¿Demasiada Evolución o Simple Decadencia?
La pregunta flota en el ambiente: ¿Iron Maiden ha pagado el precio de intentar reinventarse? Stratton lo ve claro, aunque no se cierra del todo: sigue siendo fan y, pase lo que pase, no se pierde un bolo cuando puede. Ese cariño por el ADN original sigue ahí, agazapado entre riffs de otro tiempo y recuerdos de gloria eléctrica. Pero la honestidad, en esta escena, vale su peso en oro (o en acero, mejor dicho).
Iron Maiden: 2026 Será el Juicio Final en los Escenarios
Por si fuera poco, en el horizonte asoma otra vuelta de tuerca para la doncella más famosa del metal: tras el adiós obligado del histórico Nicko McBrain (que tras su ictus se vio forzado a dejar la batería en 2024), Simon Dawson coge ahora las baquetas para la nueva gira Run For Your Lives. Prepárate, porque en junio de 2026 Maiden revientan París y Lyon (ojo: en la capital nada de móviles en la pista, todo grabado para la posteridad), rematando con apoteosis total en Knebworth Park el 11 de julio.
Medio siglo en la carretera, cambios, polvos y gloria. ¿Y sabes qué? El público sigue ahí, indomable, sin importar si los discos nuevos sonás o no al Maiden de toda la vida. Porque esto es heavy metal, con sus aciertos y meteduras de pata, pero con una pasión que no se discute.
¿Y tú? ¿Eres de los que prefieren el Maiden clásico o te fumas sin remordimiento cada uno de sus discos experimentales?
Déjalo claro: cuéntanoslo, discútelo o grítalo en el coche con los amigos. Lo que está claro es que a veces, para avanzar, hay que tener agallas. O, como Stratton, decir en voz alta lo que tantos piensan bajito.




