¿Pensabas que Greyson Nekrutman había abandonado el barco de Sepultura por una gira metalcore? ¡Nada más lejos de la realidad! El joven prodigio de la batería vuelve a casa en 2026, reinventando el pulso de una banda que, a pesar de estar en la recta final, sigue descolocando a los más puristas del género. ¿Quién dice que el thrash no puede sobrevivir a sus propios terremotos?
Greyson Nekrutman: Entre Sepultura y el Infierno Metalcore
El mundo del metal estaba en llamas frente a la última jugada de Sepultura. Cuando el fogoso Nekrutman apareció como sustituto temporal de Alex Bent en Trivium, el pánico y las conspiraciones saltaron a las redes. Pero que no cunda el pánico: fue Sepultura quien se apresuró en disipar humo y rumores afirmando, alto y claro, que Greyson solo está calentando motores fuera de casa antes de regresar al grupo brasileño para la traca final de su apoteósica gira de despedida. ¡Olvidaos de funerales! Esto es resurrección en vena.
Un 2026 Cargado de Metal y Nostalgia
La banda ha sido impasible. Este octubre, vía redes sociales, lo dejaron tan claro como una doble pedalera retumbando a las dos de la madrugada por tu salón: Greyson regresará detrás de los bombos de Sepultura durante el último tramo de la gira de despedida. Esa es la única verdad, por más que los foros de metal se hayan llenado de hilos agrios señalando una supuesta deserción a favor de la máquina melódica Trivium. Qué ingenuidad pensar que el futuro del thrash iba a naufragar tan fácil.
Un Viaje de Alto Voltaje Entre Dos Gigantes
El debut en directo de Nekrutman con Trivium —nada menos que en el festival Aftershock, en Sacramento— fue un hachazo mediático. Pero esto no es más que una aventura fugaz; el chaval, apenas 23 abriles y las baquetas ardiendo, recorrerá la gira norteamericana «Ascend Above The Ashes» entre octubre y diciembre. Después, vuelta a Sepultura y punto. Un círculo que se cierra a golpes de caja y platillo, en una especie de exorcismo rítmico por los dos colosos del metal. ¿Puede haber mayor adrenalina?
Una Dinastía de Baterías Revolucionada
Recordemos el culebrón: en 2024, Nekrutman aterrizó en Sepultura tras la huida (inesperada, pero casi teatral) de Eloy Casagrande, que ahora anda liando el caos en Slipknot. Greyson, lejos de ser una sombra, impuso un groove brutal, coloreado de jazz, incisivo, llevando a Sepultura a una dimensión sonora completamente nueva. El bajista Paulo Xisto Pinto Jr. lo definió como algo «radicalmente distinto». Y sí, claro que lo es: esto no va de nostalgia, es pura vanguardia.
La Última Gira y el Futuro: Tradición, Choque y Renacimiento
Mientras la gira mundial continúa y Sepultura se despide al filo de los cuarenta años en activo, el regreso de Nekrutman añade pólvora extra al combustible creativo. Por si fuera poco, preparan un disco en directo, ni más ni menos que con 40 temas grabados en 40 ciudades distintas. La historia pesa, pero la juventud empuja y remodela el sonido, fusionando todo lo aprendido con la energía del ahora.
El resultado: conciertos que mezclarán la nostalgia abrasiva del pasado con la potencia díscola del presente. Es una celebración incendiaria, una pelea entre lo eterno y lo renovado. Y, seamos honestos, ¿no es esto exactamente lo que el metal necesita para impedir que se convierta en una reliquia de museo?
¿Renacimiento o Último Suspiro?
Que nadie se lleve a engaño: el corazón de Sepultura todavía late, y late fuerte. Greyson Nekrutman será el encargado de mantenerlo bombeando con fuerza hasta el último redoble. En 2026 no solo se cierra un ciclo, se abre una brecha para que nuevas generaciones puedan morder la historia de uno de los monstruos del thrash metal. Puro espectáculo, pura controversia, como siempre debería ser.




