¿Puede una gira internacional de deathcore pararse por un parto? Pues sí. Y además, el escenario ardió. La paternidad irrumpió en mitad del tour americano de Shadow Of Intent y, para sorpresa de muchos, Ben Duerr no dudó en colgar el micrófono para correr al hospital… ¿Es esto el final o el verdadero comienzo?
Ben Duerr se escapa, pero la brutalidad sigue
El deathcore no entiende de horarios, pero la vida tampoco. Ben Duerr, voz y garganta de Shadow Of Intent, se vio envuelto en una tormenta personal: la inminente llegada de su segundo hijo. Así, en plena gira junto a Lorna Shore arrasando escenarios por EE.UU., recibió la llamada definitiva. ¿Podía dejar tirados a los fans? ¿Al grupo? No lo dudó. Salió corriendo y la banda lo apoyó sin pestañear. Familias primero… aunque retumben los amplificadores.
¿Drama? Más bien una resurrección. El concierto de Houston se hizo sin ningún vocalista —sí, deathcore instrumental, casi una herejía— y los siguientes shows los cubrió el bajista Andrew Monias. Si estabas esperando que la historia acabara como un truco de feria, atentos: a partir del 9 de octubre, Adam Mercer fue quien asaltó el micro. Todo menos cancelar, todo menos ceder al silencio.
Imperium Delirium: la gira que no se rinde
No era cualquier tour: Shadow Of Intent está presentando su quinto álbum, Imperium Delirium, un misil sonoro que fusiona death metal arrebatador y melodías tan siniestras como pegadizas. A destacar “Feeding The Meatgrinder” con la colaboración del mismísimo George “Corpsegrinder” Fisher (sí, el titán de Cannibal Corpse).
Rompen cráneos y levantan emociones, pero la tormenta no para ahí. A quienes sueñan con pogos europeos y sangre parisina en el escenario, paciencia: los de Connecticut prometen volver al viejo continente en 2026, compartiendo cartel nada menos que con Lorna Shore. Gira épica, incluyendo paradas en Lyon y París… así que apunta la fecha, si aguantas la espera.
Así lo contó la propia banda
Así de claro lo dejaron en redes: “Cero drama”. Una decisión dura y valiente, que fue anunciada a sus fans con toda la transparencia y apoyo posible hacia Ben. La comunidad metalera, a veces trituradora, esta vez ha dado ejemplo de respeto (sí, increíble, incluso para los detractores).
Shadow Of Intent: del drama familiar a la gloria escénica
¿Que un bajista tenga que salir al ruedo a gritar como un poseso? ¿Que los fans puedan decir que vieron a la banda tocar sin vocalista? Solo en el metal. Puro ADN de resistencia y adaptación. Por algo Shadow Of Intent no se corta ni por lo personal ni por lo escénico: están curtidos en batallas más sucias que este contratiempo.
Lo verdaderamente salvaje es la lección: el metal es comunidad, familia, lealtad… y a veces ruidos absurdos entre parones y partos. Puede que el hardcore más trve critique la decisión, pero, mirad… la vida, como el deathcore, no pide permiso, simplemente arrasa.
Así que, ¿Ben volverá con más fuerza?
No lo dudes. La gira sigue, el público ruge y la paternidad –al menos por esta vez– es la última excusa aceptada por la horda metalera para romper la rutina. Shadow Of Intent demuestran que hasta el deathcore puede parar un segundo para celebrar una nueva vida. Nos vemos en el mosh pit… o en la sala de partos, quién sabe.


