¿Quién dijo que el metal alternativo se quedó sin sorpresas? Ni hablar. Bad Omens acaba de lanzar “Dying To Love” y, amigos, la frontera entre géneros se vuelve ceniza. ¿En qué momento este cuarteto estadounidense empezó a jugar con los sentimientos del metalhead clásico? ¿Se atreven a cruzar la línea de lo puramente oscuro? Vamos a hablar en serio: la metamorfosis musical del grupo ya no es promesa — es realidad. Y esto, quieras o no, va a levantar ampollas entre los dogmáticos del metalcore.
“Dying To Love”: Un salto al vacío emocional
No se anda con rodeos Bad Omens. El 22 de octubre, bajo el sello Sumerian Records, soltaron su nuevo single. Sí, un tema tan tenso que parece diseñado para hacerte replantear tu lista de favoritos. Noah Sebastian hace lo que pocos vocalistas se atreven: flotar con un falsete etéreo como un humo inalcanzable y, de repente, transformarse en bestia, liberando gritos descarnados sobre un fondo de oscuridad industrial. ¿Qué es esto? ¿Pop sombrío? ¿Metalcore retorcido? Llámalo como quieras, pero no lo ignores.
Y el vídeo… una pesadilla brutalista (por si no te suena: arquitectura dura, fría, cemento y abandono) en la que los miembros de la banda, bajo la dirección del propio Sebastian y de Nico Poalillo, interpretan mientras un hombre desorientado se pierde en un laberinto que podría haber diseñado David Lynch en plena resaca. Es la tercera parte de una lírica visual más compleja de lo que parece, uniendo los vídeos previos en una especie de trilogía emocional.
Una racha creativa imparable (y algún que otro bombazo en radio)
Este tema no llega en solitario. “Dying To Love” continúa la ola iniciada este verano con “Specter” (que arrasó en radios estadounidenses en tiempo récord) y “Impose”. ¿Significa esto que Bad Omens ha encontrado su receta mágica? Más bien están destilando un veneno nuevo, uno que mezcla dolor y ambigüedad, entre guitarras con texturas electrónicas, baterías densas y atmósferas que te estrujan el corazón sin anestesia.
La banda no tiene prisa por encasillarse. Y eso se nota. Hay hambre de riesgo, de dinamitar expectativas. Incluso los más escépticos empiezan a girar la cabeza.
Gira europea: todo vendido, pero el hambre sigue
El 21 de noviembre empieza la fiesta: arranque de la gira europea Do You Feel Love en Dublín, con paradas marcadas (y ya agotadas, ojo) en París —¿quién se atreve a faltar al Zénith?—, Bruselas, Zúrich… El frenesí va tan en serio que ya hay festivales de 2026 reclamando al grupo en cabecera, remarco, en cabecera del Greenfield Festival suizo. Habrá quienes digan que se están vendiendo. ¿Tú qué piensas? ¿No es lo lógico?
De fenómeno viral al oro macizo
Aquí no hablamos de una banda que da pataletas en YouTube. “Just Pretend” ya cuenta con platino en USA y mandatos de radio. Pero el bombazo verdadero fue The Death Of Peace Of Mind, ese tercer disco donde mezclan metalcore industrial con pop oscuro, y sí, también se les cuela algo de nu metal, no lo niegues. Un disco que ya presume de disco de oro y de haber superado la demencial cifra de 2,7 mil millones de reproducciones en plataformas. ¿A que dolió leerlo?
Noah Sebastian va de frente en entrevistas: “Tenemos muchas canciones esperando su momento”. El tipo no descarta lanzar “varios discos, o uno tan grande que cuente una historia completa”. Ya sabes lo que pasa cuando prometen cosas así… puede salir épico o desastroso, pero nadie negará la ambición.
El pulso del metalcore alternativo en 2024
La escena está girando como un satélite fuera de órbita. Metal alternativo, industrial, incluso toques de nu metal —casi ningún grupo nuevo se conforma con etiquetas. Bad Omens representa la modernidad: mucho grito emocional, ambiente sintético, y una pizca de melodrama adolescente. ¿A los puretas? Les pica. Pero ni negarlo sirve: el futuro del metal está aquí, y mueve masas. Verles en vivo este invierno va a ser el termómetro final. O lo amas o lo odias, pero nunca te quedas indiferente.
¿Y ahora qué?
- ¿Estamos ante una nueva reencarnación del metal alternativo?
- ¿Bad Omens traspasó el punto de no retorno o sabrán adaptarse a las exigencias del metal clásico?
- ¿Cuánto va a durar este idilio antes de que la moda pase?
Por ahora, escucha “Dying To Love”. Y, aunque no quieras, prepárate. Porque donde pisa Bad Omens, el terreno tiembla. Y el metal, quieras o no, nunca será igual.




