La reflexión de Jordan Rudess sobre si deberíamos dejar los móviles fuera de los conciertos


¿Prohibimos los móviles en los conciertos o simplemente la peña debería aprender a usarlos con cabeza? El debate está más vivo que nunca y, cómo no, Dream Theater no iba a dejar pasar la ocasión de opinar. Jordan Rudess, el mago de las teclas progresivas, nos suelta una reflexión para abrir el melón: ¿estamos perdiendo el alma del directo por intentar capturarlo todo en el móvil? Ojo, porque la respuesta —y sus matices— da para incendiar chats y foros.

¿La pantalla o la experiencia? Jordan Rudess y el dilema de todo fan moderno

Las luces, los decibelios reventando tímpanos, el sudor… y ese mar de móviles eternamente encendidos como luciérnagas digitales. A Jordan Rudess, cerebro sonoro de Dream Theater, la escena le resulta, como mínimo, desconcertante. No es un talibán anti-smartphones —ni mucho menos— y lo deja claro: “Haz fotos. Guárdate un par de recuerdos. Pero, por favor, baja el maldito móvil y vive el aquí y el ahora”. ¿Qué sentido tiene mirar a John Petrucci romper cuerdas a través de una pantallita cuando lo tienes resollando en la cara? Para Rudess, es cuestión de respeto por los músicos… y por ti mismo.

No se trata de prohibir, se trata de sentido común

Rudess no milita entre los puristas que quieren convertir los conciertos en misas silenciosas. No va por ahí. Dice: documenta, pero experimenta; atrapa momentos, pero no te quedes en el archivo. Si grabas todo el bolo entero, te pierdes el viaje emocional; y para colmo, molestas al personal y distraes al grupo. “Disfruta”, insiste. “Apaga. Vive la movida”. No hace falta armar un estado policial en la pista, pero sí reclamar un poco de conciencia colectiva.

El conflicto que divide al metal (y al rock… y al resto)

La movida de los móviles en directo no es solo cosa de Dream Theater. Tobias Forge —sí, el tío del papa de Ghost— se ha puesto serio e ingenioso en su última gira: móviles en fundas selladas, rollo caja fuerte, y la peña flipando al principio… pero al final, agradeciéndolo. Según él, la peña redescubre el verdadero significado de presenciar un show cuando desaparece la tentación digital.

Y si hablamos de radicalismo escénico, Maynard James Keenan, de Tool y A Perfect Circle, no se anda con chiquitas: lo que grabas se ve, digámoslo finamente, como una basura. No hay color entre esas imágenes cutres y la vivencia real. El mismísimo Bruce Dickinson, gladiador vocal de Iron Maiden, lo admite: el tema es un problema, pero tampoco va a soltar a la Inquisición por la pista; imposible controlar a miles en un estadio abierto. El remedio, señala, está más en la cabeza de cada uno que en las normas draconianas.

Dream Theater: gira, proyectos y mucha nostalgia (pero cero móviles en la vuelta a Europa)

Entre polémica y polémica sobre el uso del móvil, Dream Theater siguen pateándose Estados Unidos con intensidad. Su gira “An Evening With Dream Theater” revienta escenarios y, de paso, presentan “Parasomnia”, el bombazo con el que Mike Portnoy —¡sí, el batería original vuelve!— regresa a grabar tras un largo exilio. El álbum es pura densidad progresiva: suites infinitas, finales de veinte minutos donde es imposible que te aburras. Y sí, todo en un concepto cohesionado que no deja a nadie indiferente.

Y atentos al 28 de noviembre, día del lanzamiento de “Quarantième: Live À Paris”, un lujazo para fetichistas del directo: concierto grabado en París, edición caja deluxe y sonido Dolby Atmos para cortarle la respiración a cualquiera. No es solo para coleccionistas, ojo: es la cápsula del tiempo del rock técnico y virtuoso en estado puro.

Ahora, si sueñas con ver a Dream Theater en Europa, mejor armarte de paciencia. La banda ha declarado que desaparecen del viejo continente hasta, como pronto, 2027 o 2028. Hay otras prioridades, dicen. Así que, si te lo perdiste, tendrás que conformarte con los vídeos (hechos con sentido común, eso sí…) que otros han subido.

Escucha a Jordan Rudess filosofar sobre móviles y conciertos

¿Conclusión? La guerra no es contra la tecnología. Es contra el zombie digital

Los móviles no son el demonio. El problema es cuando cambiamos piel y vísceras por píxels y gigas. El concierto es sudar, saltar, gritar y, si se tercia, llorar con el riff o el solo de teclado. Así de simple. ¿Tanto cuesta alternar dos fotos guapas con el puño en alto y los ojos abiertos de verdad? Para Dream Theater, Ghost, Tool y media escena, la respuesta suena clara: sé parte del show… no lo mires desde fuera.

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