¿Se puede reconstruir un castillo cuando todo lo que queda en pie es el ego de su arquitecto? La historia reciente de As I Lay Dying tiene más giros que una montaña rusa averiada y, para colmo, ahora Tim Lambesis da la nota: menosprecia públicamente el papel de sus ex compañeros… ¡y luego asegura que “era por bromear”! El metalcore es polémica. El metalcore es sangre. Aquí hay historia, veneno y, cómo no, riffs, pero nada tiene tanto filo como una banda con rencores frescos. Ponte cómodo: toca diseccionar el enésimo episodio surrealista en saga Lambesis.
Tim Lambesis suelta la bomba y luego la apaga (¿o la avivó?)
En un escenario digital donde cualquier chispa puede provocar llamas, Tim Lambesis —el eterno enfant terrible del metalcore— va y deja caer la suya: restó importancia a los componentes originales de As I Lay Dying en un comentario rabioso dirigido a un fan nostálgico. ¿Que quieres escuchar el alma vieja de la banda? “Ahí tienes a Wovenwar”, masculló Lambesis. “O cierra los ojos con el nuevo single, que igual ni notas la diferencia”. Pum.
Como era de esperar, la red explotó. ¿Irreverente? ¿Ingenuo? Tras la andanada de críticas, Tim corrió a Instagram: “Gente, es un chiste, relajaos. Escuchad la música con los oídos, no con los ojos”. Pero claro, cuando incendias la casa, luego no esperes que el fuego obedezca al bromista…
El coste de la demolición: traiciones, cárcel y la caída de los dioses
Hablar de As I Lay Dying es hablar de grietas irresolubles. Primero vino 2013, el derrumbe total: tras el escándalo de Lambesis, acusado de conspirar contra su ex mujer, la formación original (Phil Sgrosso, Nick Hipa, Josh Gilbert, Jordan Mancino) se fue al carajo. Surgió el hueco, lo llenó Wovenwar durante unos años. Cuando Tim reapareció, más tatuado y con más arrugas de guerra, parecía que el fuego revivía con Shaped By Fire (2019). Pero el destino es cabrón: los egos y el pasado son una mezcla tóxica y, otra vez, el conjunto estalla por los aires en pleno 2024. Ambiente insostenible, cuentas pendientes, declaraciones desgarradas —“vivir así era un infierno psicológico”— y el círculo vicioso de la autodestrucción.
¿Renacimiento total? Lambesis, patrón absoluto y nuevos aliados
Pero hay que reconocerle una cosa al frontman más discutido del género: tenacidad. 2025 y Lambesis se niega a ser su propio naufragio. Ha reclutado una tripulación completamente nueva (Chris Clancy, Bill Hudson, Don Vedda y Tim Yeung, que tampoco son unos don nadie, ojo), y se lanza a por todas con el single “Echoes”. No hay nostalgia posible: Lambesis vendió hasta sus motos para financiar el relanzamiento de As I Lay Dying. Pasión, obsesión, o desesperación absoluta, no lo sé, pero el hombre va con todo.
La gira europea por los 20 años de Shadows Are Security apunta a ser una reencarnación o una caída definitiva, según el prisma desde el que se mire. ¿Quién queda en pie cuando las cicatrices son más profundas que los tatuajes?
Conclusión: ¿iconoclasta o bufón?
Lambesis es, al mismo tiempo, el salvador y el pecado original de As I Lay Dying. Sus declaraciones siguen provocando, su música aguanta el chaparrón y su figura levanta ampollas. La pregunta va para ti, devoto del metal: después de mil explosiones y falsas promesas, ¿crees que el renacimiento de As I Lay Dying renueva el mito… o lo termina de enterrar?
Sea como sea, la historia continúa. Nadie puede negar que en la casa As I Lay Dying, mientras haya ruinas, habrá headbanging. Y polémica. Sobre todo, polémica.




