¿Quién dijo que el groove metal debía quedarse atrapado en los clichés? Veinte años moviendo cabezas y rompiendo tímpanos, Five Finger Death Punch enfrenta un dilema que pocos se atreven a mirar de frente: ¿seguir fieles a ese sonido arrollador o dejarse tentar por los caminos de la experimentación? ¿Y qué demonios pasa con el futuro de la banda tras dos décadas incendiando festivales?
FFDP: La forja de un nuevo álbum… sin volverse locos
Vaya por delante: Zoltan Bathory no va a darle a la trompeta. Ni a las boinas, ni a los extraños compases del jazz-fusion. “No nos vamos a convertir en una banda de jazz experimental, pero lo del inmovilismo tampoco va con nosotros”, resume el guitarrista desde los fogones creativos donde se cuece el décimo disco de Five Finger Death Punch.
¿Y qué se cuece, en serio? Hay material. Cinco, seis canciones en el aire. Estructuras aún bailando como los mastodontes en la tormenta, ni rastro de decisiones definitivas. La banda debate —y vaya si discuten— entre dos polos: mirar atrás y celebrar el camino recorrido, o lanzar la flecha hacia una diana nueva y poco explorada. Todo, eso sí, sin traicionar el músculo, la rabia y esa energía reconocible del groove americano que les ha colocado en la primera fila durante veinte años. Bathory lo tiene claro: “Nada es inamovible. Seguimos escribiendo. Sabemos dónde arrancamos, pero ni idea de dónde acabaremos.”
Compilaciones de revancha: tomar las riendas del legado
Aniversario a lo grande: la banda se planta en la veintena no con uno, sino con dos recopilatorios, “Best Of – Volume 2” incluido. Pero no es cosa de nostalgia, ni capricho egocéntrico. FFDP tuvo que ver cómo sus másters originales acababan en manos ajenas, así que dejaron de lamentarse y regrabaron sus clásicos para tomar el control. Mal que bien, la jugada ha dado sus frutos: las nuevas versiones suenan más potentes, más frescas y ajustadas a la bestia que es FFDP hoy, no la del pasado.
“Sham Pain”, “Blue On Black”, “Burn MF”… repiten, pero renacen. Atención al bombazo: “The End” con Babymetal —ese dúo impredecible con Su-Metal soltando versos en japonés— se cuela en el top 10 de radios rock de EE. UU. Un hito que pocos grupos no angloparlantes habían logrado en tierras yankees. Para que luego digan que el metal no entiende de fronteras.
Mira aquí la entrevista a Bathory para A Radio Rock:
Entre giras mastodónticas y riffs a contrarreloj
No es el mejor momento para descansar: gira conjunta con Marilyn Manson, noches salvajes con Slaughter To Prevail y festivales a mansalva por medio mundo. Pero a pesar del ritmo insano, Five Finger Death Punch prioriza el estudio, metiéndose en la madriguera cada vez que el calendario les da un respiro. El objetivo ahora es claro: poner toda la carne en el asador para 2025. Y, quién sabe, si alguna explosión fuera los límites del manual FFDP termina saltando la banca.
Conclusión: ¿traición o revolución?
La pregunta flota en el ambiente, como el eco de un breakdown que nunca termina: ¿Se atreverán a arriesgarlo en este nuevo disco o seguirán apretando el acelerador del sonido que conocen? Una cosa está clara: el que espere un viraje jazzístico, que busque en otro sitio. Pero tampoco subestimen a una banda que ha sobrevivido a bajas, caídas, rumores y, aún así, sigue llenando pabellones de cada continente.
Un 2025 que promete riffs, rabia… y esa chispa que hace del metal una cuestión de sangre. FFDP, inmutables —pero siempre con la pólvora encendida.




