Así transforma Paul Gilbert las reglas de George Washington en canciones en su sorprendente nuevo disco

¿Quién dijo que el metal no podía ser educativo o sacar el polvo a los viejos manuales de civilidad? Paul Gilbert, ese genio de las seis cuerdas que no se resigna a aburrirse, ha regresado con una propuesta tan insólita como irresistible: convertir las reglas de George Washington en heavy rock con su nuevo álbum “WROC”. Si pensabas que los buenos modales no tenían cabida en el pentagrama, prepárate para un viaje donde lo cortés no quita lo electrificado. ¿Estamos ante una genialidad o el mayor disparate de la historia del hard rock?

Paul Gilbert vuelve al micro con un álbum… ¿de reglas?

El guitarrista estadounidense vuelve a tropezar –deliberadamente– con lo inesperado. “WROC” (abreviatura de “Washington’s Rules of Civility”) no es un disco cualquiera; es, literalmente, una relectura del decálogo de buenas maneras atribuido al primer presidente de EE.UU., convertido en himnos afilados y melodías pegajosas. O sea, Gilbert ha tomado aquellas 110 reglas que Washington copió a mano cuando era adolescente (acto freaky donde los haya) y las ha transformado en –agárrate– canciones de hard rock, boogie, blues y armonías vocales endiabladas.

Esta locura se grabó en unos apretados cuatro días en el mítico Hallowed Halls de Portland, rodeándose de viejos lobos como Nick D’Virgilio, Doug Rappoport y Timmer Blakely. La promesa es un híbrido entre la inmediatez cruda de una jam y la delicadeza casera de las maquetas de dormitorio. De momento, el primer adelanto, “Go Not Thither”, se las apaña para sonar fresco, chispeante, e incluso elegante. Sí, elegante, ¿quién lo diría?

Del Budokan a las normas de urbanidad: un giro imprevisible

Paul, tras vivir el clímax –o el anticlimax, tú eliges– del último concierto de Mr. Big en el Budokan de Tokio, inició una nueva etapa de proyectos retorcidos y personales. Para el “Dio Album” ya demostró que podía versionar a Ronnie James Dio en clave instrumental sin despeinarse. Pero esto… esto es un paso más en el sendero de la genial locura. Se apoya en cada una de esas reglas para escribir letras que mezclan la parodia, el existencialismo y una ironía fina como un hilo dental. Él mismo reconoce medio en broma, medio en serio: “Algunas reglas son absurdamente fáciles de romper y otras… sinceramente, ni idea de por qué existen”.

Y ojo, porque este es también su retorno al canteo, literalmente: desde 2016 no escuchábamos la voz de Paul en un álbum propio. Vuelve con el micro en la mano y las guitarras en modo torbellino; uno de esos discos que huelen a madera antigua, sala de ensayo y electricidad en la yema de los dedos.

Fechas, formatos y pre-order: la cortesía también está en la preventa

“WROC” verá la luz el 27 de febrero de 2026 en todos los formatos fetiches para el coleccionista: CD, vinilo, descarga digital… Si tienes ganas de ver a Gilbert desparramar sabiduría del siglo XVIII a hostias de riffs, ya puedes hacer la precompra y presumir de tener “el primer álbum didáctico de hard rock de la historia”. Eso sí, mucho ojo: ¿te atreverás a aplicar alguna de las enseñanzas del noble George en pleno pogo?

Tracklist de “WROC”: etiqueta las buenas (y malas) maneras

  • Keep Your Feet Firm and Even
  • Show Not Yourself Glad (At the Misfortune of Another)
  • Maintain a Sweet and Cheerful Countenance
  • Go Not Thither
  • Orderly And Distinctly
  • If You Soak Bread in the Sauce
  • Let Thy Carriage
  • Speak Not Evil of the Absent
  • Turn Not Your Back (To Others)
  • Conscience is the Most Certain Judge
  • Every Action Done in Company
  • Spark of Celestial Fire
  • George Washington Rules

El single “Go Not Thither”: adelantando lo imprevisible

La primera muestra ya ha sacado sarpullidos a los puristas y arrancado carcajadas a los que ven en Gilbert un puente entre la pirotecnia guitarrera y la literatura bizarra. Riffs musculados, groove juguetón, arreglos cuidados hasta el más mínimo detalle… y esa sensación difícil de atrapar: que el rock aún puede sorprender con las cosas menos esperadas.

¿Un disparate? Puede. ¿Un soplo de aire fresco? Sin duda

Puede que a más de uno esto le suene a boutade o a exceso de autoindulgencia. Pero, ¿acaso no va de eso la historia del rock, de saltarse normas y escribir las propias reglas? Paul Gilbert lanza el guante al suelo y nos invita, de paso, a reírnos de nosotros mismos (y de la seriedad impostada de ciertas leyendas yankees). Quién sabe, igual tras escuchar este disco, tú también te pones a escribir alguna norma revolucionaria en la servilleta del bar.

¿Te atreves a escuchar la etiqueta… a todo volumen?

En plena era de lo políticamente correcto, “WROC” sale a patear los tópicos, revolver la historia y, por qué no, recordarnos que a veces hay que tener un poco más de humor y de mala leche. Paul Gilbert ha vuelto. Y no, no piensa callarse ni en el escenario ni fuera de él. ¿Listo para la nueva lección del profesor más gamberro del rock?

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