¿Qué harías si tu cuerpo decide boicotearte justo cuando el público ruge? Imagina el clímax de un concierto, el sudor, los gritos, las luces bailando… y, de golpe, todo se apaga. Así le ocurrió a Alex Reade, teclista y vocalista de Make Them Suffer, quien se vio obligada a salir del escenario en mitad de una descarga deathcore puro en Cincinnati por culpa de un brutal bajón físico. ¿Debilidad? ¿Presión? ¿La gira rompiendo cuerpos? El metal no perdona, ni a sus guerreros más curtidos.
¿Metal sin contar batallas al límite?
Olvidad el mito de los músicos intocables: en el deathcore, la fragilidad humana se multiplica. La reciente parada de emergencia en plena gira norteamericana de Make Them Suffer fue una demostración demoledora de hasta dónde puede tensarse la cuerda en el directo. El 23 de noviembre, el grupo descargaba tralla en Bogart’s (Cincinnati). Setlist cargadísimo, público encendido… hasta que Alex Reade, con la mirada perdida y la piel más pálida que un vinilo de Ghost, se tambaleó y escapó de la tarima durante “Epitaph”, séptimo bombazo de la noche.
¿Seguir o parar? La banda apostó por la resistencia y probó con “Soul Decay”. Pero fue inútil: el muro de sonido colapsó y el show se terminó dos temas antes de lo previsto. Una derrota digna, porque en este juego, los límites físicos acaban escribiendo la ley a base de sudor, decibelios y desfallecimientos.
Cuando caes en directo y te toca explicar
Al día siguiente, nada de silencio incómodo. Alex, lejos de esconderse, saltó a Instagram para narrar el desastre con crudeza sincera: «Jamás había abandonado la escena por enfermedad en casi dos décadas. Mi cuerpo chillaba, estaba a punto de besar el suelo delante de todos». Honestidad pura. Ni postureo ni excusas; sólo una promesa cálida para Cincinnati y para todos los fans que fliparon al verla fundirse en directo: “La próxima vez os lo devolveremos todo”.
Deathcore sudoroso: la gira sigue, mal o bien
¿Lección aprendida? En la carretera del deathcore progresivo y el metal sinfónico, todos caen pero los supervivientes se levantan. El 25 de noviembre, Alex confirmaba que la enfermedad había hecho estragos en todo el equipo (una auténtica carnicería de virus girero…), pero el compromiso sigue intacto: en Filadelfia, prometía otro directo sin piedad, aunque las tripas griten basta. La gira con Fit For An Autopsy, Spite y 156/Silence sigue sin trámites de cancelación, al menos de momento. Para los que especulan: ni una fecha suspendida, sólo heridas de batalla.
Europa espera su revancha
El futuro cercano no da respiro: Make Them Suffer calienta motores como teloneros de los omnipresentes Motionless In White en la gira europea 2026 con Dayseeker, apuntando alto en el Zénith de París, Lyon, Toulouse y Bruselas. ¿Volverá Alex a caerse? Ojalá no, pero si el metal tiene algo es la capacidad de volver a levantarse, más cabreado que nunca.
¿Idolatrar la perfección, o celebrar la caída?
El rock y el metal existen entre la brutalidad de la vida real y la magia del directo. Las caídas, literal y figuradas, son parte del ritual. Mientras otros estilos siguen bailando en Instagram con filtros de unicornio, aquí celebramos la honestidad de un artista que reconoce los límites de su propio cuerpo, sin trampa ni cartón. Y si hay que salir del escenario, se sale. Pero se vuelve, rugiendo. Siempre se vuelve rugiendo.
¿Crisis en escena? ¿Debilidad? No. Esto es metal: humanidad sin photoshop
- Make Them Suffer sigue girando y arrastrando multitudes entre virus y agotamiento.
- Alex Reade deja claro que la vulnerabilidad también tiene un lugar en la escena dura.
- El público español (y quien quiera cruzar el charco) tiene cita obligada en 2026: ¿te lo vas a perder?
Porque en el fondo… el metal solo es para quienes saben caer y volver a gritar. Que tiemble el escenario. ¡Esto es real!

