¿Un lobo vestido de Killboy? Los fans creen saber quién será la nueva voz de Bad Wolves… y las pistas apestan a confirmación.
Los rumores crecen: ¿Killboy, la nueva líder que Bad Wolves necesita?
El panorama del metal alternativo nunca duerme. Entre cambios de formación, peleas en redes y rumores más densos que una niebla de bong, pocas bandas alimentan la telenovela rockera como Bad Wolves. Tras el éxodo masivo de miembros originales -que parece escrito por algún guionista de serie turbia-, la manada queda al filo del abismo… y parece que alguien está a punto de aullar en el micro.
Desde hace unos días, los foros y las redes hierven con una teoría: Killboy, la artista tejana con más actitud que pelos en la lengua, estaría fichada como la nueva frontwoman del grupo. No es paranoia de fan aburrido. Hay indicios tan evidentes que rozan lo ridículo. La propia Killboy largó en sus perfiles que se unía a una banda pero “sin poder soltar nombre”. Poco después, sube un vídeo con una araña llamada “Wolfie” y –zas– los seguidores con más vista que el FBI notan que ese espécimen vive en el mismo terrario que aparece en el estudio del guitarrista AJ Rebollo. Si esto no es un guiño, es una tomadura de pelo. Por no hablar de Instagram: la cuenta oficial de Bad Wolves ya sigue a Killboy. No hace falta ser Sherlock para atar cabos, ¿no?
Volver a empezar: Bad Wolves y la enésima mutación
Si has perdido la cuenta de los cambios de plantilla, tranquilo, no eres el único. Bad Wolves, esos que explotaron con la versión de Zombie y que después parecían destinados al olvido o al culebrón de Telecinco, están pilotados ahora mismo por el último lobo solitario que queda, John Boecklin, desde su batería. Le acompañan AJ Rebollo (ex-Issues y coleccionista de reptiles, parece) y Kevin Creekman al bajo, más tatuado que una tienda de suministros de Sailor Jerry.
¿Y el futuro? Suena a locura: según palabras del propio Tommy Vext –ex frontman y protagonista de un spin off judicial con la banda– la alineación actual incluye a Javier Reyes (sí, el de Animals As Leaders, el del virtuosismo progresivo y dedos imposibles). Por cierto, dicen que hubo una oferta de casi un millón de pavos para comprar el nombre ‘Bad Wolves’, pero la rechazaron. ¿Orgullo? ¿Afán suicida? ¿O realismo brutal llevado a las últimas consecuencias? El caso es que, aunque el plan maestro de la banda sigue envuelto en misterio, el hype está servido.
¿Por qué Killboy sería el fit perfecto (o la última locura)?
- Voz con personalidad: salvaje, directa, sin miedo a mezclar dulzura con bilis.
- Poca paciencia para postureos. Al público metalero, eso le pone.
- Sabrá lidiar con el marrón mediático que implica meterse de frontwoman en una banda en reconstrucción permanente.
Así que nos encontramos en la antesala de una nueva era. Algunos temen otro show de egos y puñales. Otros ansían escuchar cómo suena esa mezcla de groove metal, toques progresivos y la rabia punk-pop de Killboy. Nos quedan horas, días, quizá semanas para que caiga la confirmación oficial. Pero aquí hay olor a sangre y a resurrección. Y los lobos, para bien o para mal, nunca cazan solos.




