Marilyn Manson vuelve a librarse de la justicia tras el rechazo de la denuncia de su exasistente por agresión sexual

¿Cupido con guadaña o simplemente ícono maldito? Marilyn Manson vuelve a saltar a los titulares: la justicia frena nuevamente la ofensiva legal de su exasistente por agresión sexual. Pero ojo, mientras los titulares se agrietan y el morbo hierve, el Reverendo prepara su retorno a Europa y, muy probablemente, lo hará rodeado de las mismas brasas con las que lleva jugando toda la vida. ¿Hasta dónde llega la sombra y hasta cuándo el show?

Otra batalla legal perdida para la acusación

El nombre de Marilyn Manson —o Brian Warner para los carceleros— parece pegajoso en los juzgados tanto como en los escenarios del rock gótico e industrial. Esta vez, el juez Steve Cochran de Los Ángeles ha tumbado de nuevo la demanda por agresión sexual que levantó la exasistente Ashley Walters. Los hechos, aseguran, se remontan a 2010-2011. El caso fue pospuesto una y otra vez, con la excusa jurídica (y algo abstracta) de la “descubierta diferida” de recuerdos. Pero, tras una década, el juez dijo basta: el tiempo, como siempre, es verdugo.

No sirven defensas de memorias reprimidas, ni discursos sobre la ciencia versus justicia. El veredicto es frío y zanja la historia: “Diez años después no voy a comprar vuestra estrategia”, viene a decir ese fallo. Y, la polémica, bien gracias, sigue alimentando hilos, conspiraciones y debates sobre la ley y la psicología en los foros metaleros y en las redes.

  • La demanda original viene de hace más de una década, acusaciones graves enterradas bajo la losa del calendario judicial.
  • No habrá juicio, y Manson, por ahora, respira fuera de las garras penales.
  • Su exasistente, a través de su abogada, denuncia el desfase de la ley con la mente humana… y con las víctimas.

Marilyn Manson: gira infernal anunciada para 2026

El rumor era ruidoso, ahora es real: Manson volverá a pisar Europa en el verano de 2026. En España, con parque en Sevilla incluido, pasando por Nîmes, cruzando Francia, Alemania y aterrizando hasta Plovdiv. Nada tímido, nada escondido, con una docena de conciertos programados en pleno resurgir de su carrera. El cantante, más que nunca, apuesta a su imagen combativa y turbia, como si cada polémica alimentara su oscuro carisma. Las protestas —inevitables— serán parte del decorado, pero el público sigue hambriento de escándalo y catarsis colectiva sobre el escenario.

Toda esta gira acompaña el esperado segundo tomo de “One Assassination Under God”, ese nuevo material con nombre de sacrilegio que aún no tiene fecha, pero seguro llegará envuelto en polémica y ruido mediático. Manson ya caldeó el ambiente con sus shows en París y Grenoble en 2025, y la maquinaria de marketing sigue funcionando: entradas disponibles y polémica de regalo. Porque, ¿qué sería el metal sin un poco de incomodidad y polvo levantado?

Tour europeo 2026: fechas clave

  1. 8 de julio: Festival de Nîmes
  2. Recorrido por Sevilla, París, Grenoble, Alemania y Plovdiv
  3. Entradas ya a la venta desde el 5 de diciembre; prepárate para la cola virtual

¿Y ahora qué? El heavy como catarsis social

Manson vuelve a girar en 2026 estrenando disco y polémica, pero el trasfondo es más grande: el metal alternativo, el gothic y el industrial deambulan entre la provocación y el grito de rabia colectiva. Las acusaciones, los comentarios, las protestas… Todo se mezcla, como esa batería distorsionada que no pide permiso. El artista resurge, el debate legal sigue, las víctimas levantan la voz con fuerza discutible pero real. ¿Debe un pasado reescribirse en tiempo real? ¿Puede haber redención sin ajuste de cuentas real? Preguntas incómodas, sí. Y el eco sigue.

Mientras los juzgados cierran carpetas y los promotores venden entradas, la figura de Manson —monstruo, mito o leyenda— volverá a rugir bajo los focos. Con la misma energía retorcida, con un público fiel y con la certeza de que el verdadero escándalo del metal es su propio reflejo en la sociedad. Ni limpio, ni justo, ni sencillo. Y, por eso mismo, más vivo que nunca.

¿Nos vemos en el foso o protestando fuera?

Eso depende de tu lado de la historia. Pero una cosa queda clara: cada vez que el show del Reverendo pase, nadie saldrá intacto.

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