¿Puede un puñado de acordes elevar tanto el ánimo como para esperar otro par de años? Airbourne apuesta por ello con «Gutsy», su nuevo disco que promete salir rugiendo hacia finales de 2025 tras casi un lustro de silencio rotundo.
Un rugido que se avecina
Imaginemos la potencia de un motor al máximo en una carretera solitaria al atardecer. Algo así promete el nuevo álbum de Airbourne, cargado con la misma adrenalina que impulsa a su icónico hard rock. Ryan O’Keeffe confirmó en una entrevista que la grabación ya es historia, y ahora está el equipo de Zakk Cervini retocando los últimos detalles para entregar un sonido impecable.
Pulido con manos maestras
Brian Howes y Mike Fraser, viejos conocidos del grupo, ponen nuevamente el hombro en «Gutsy». Nihilista y crudo, dicen, pero sin perder un ápice de la esencia que conquistó a los amantes del rock crudo y al grano. No es un cualquiera, es un álbum cocido con la intensidad de un sol de mediodía en pleno desierto australiano.
Adelanto sin concesiones
El single homónimo «Gutsy», lanzado en junio, ya deja una marca indeleble. Con riffs afilados y un estribillo que revienta pulmones, Joel O’Keeffe grita: «Get Gutsy, I die hard, you can’t stop me once I start». Una declaración de guerra musical que no entiende de sutilezas.
- Bajo el mando de Joel y Ryan O’Keeffe, el cuarteto se completa con Justin Street al bajo y la reciente incorporación de Brett Tyrrell en la guitarra rítmica.
Preparados para la gira
Con la sangre renovada, Airbourne se embarcará en una gira europea sin tregua. La expectativa crece para 2026 cuando pretenden tomar por asalto el Zénith de París. Así es como estos australianos siguen alimentando el fuego del rock n’ roll, en salas pequeñas o grandes estadios, sin discriminación.

