“Solo quería decir gracias”: el adiós sincero de Bill Ward en el último concierto de Black Sabbath con Ozzy en escena. Pocos días antes del fallecimiento de Ozzy Osbourne, Bill Ward compartió sus pensamientos sobre el significativo concierto de despedida realizado en Birmingham, un homenaje lleno de gratitud hacia todos sus seguidores y compañeros de banda a lo largo de las décadas.
Despedida con un toque de agradecimiento
En una entrevista reciente, Bill Ward volvió a rememorar ese último y emotivo show, titulado «Back To The Beginning», llevado a cabo el 5 de julio en Villa Park, Birmingham. Al preguntarle cómo se había decidido la lista de canciones, Ward explicó que el grupo optó por aquellas canciones que resonaban entre ellos, las que consideraban más emblemáticas, aunque el tiempo no les permitió incluir otros temas que también se habían barajado.
Ward compartió la intimidad de sus emociones al tocar las últimas notas: «Lo único que quería era bajarme del escenario y asegurarme de que Ozzy se encontraba bien. Después, agradecí al público, a mi familia, a los técnicos, a todos los presentes. Solo quería decir gracias a todos.»
Una noche compartida con Ozzy, Iommi y Butler
En esta velada tan especial, Ozzy Osbourne interpretó cinco temas de su carrera como solista antes de unirse a Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward para revivir cuatro clásicos eternos de Black Sabbath: «War Pigs», «Iron Man», «N.I.B.» y «Paranoid». El icónico cantante, afectado por la enfermedad, actuó desde un trono y conmovido agradeció a los 40,000 espectadores en el estadio y a los millones de fanáticos conectados en línea.
Como ya se había mencionado en otros artículos, Geezer Butler confesó el evidente desgaste físico de Ozzy, quien sin embargo mostró una firme voluntad de estar en el escenario. Este concierto, capturado para el futuro documental “Back To The Beginning: Ozzy’s Final Bow”, representa la última aparición pública del cantante, quien falleció el 22 de julio de 2025, unos días después de este evento.
Desde entonces, han llovido tributos de bandas icónicas como Iron Maiden, Pantera y Ghost, inmortalizando el legado de Ozzy de una vez por todas. Para Bill Ward, esta despedida no fue un espectáculo ostentoso, sino una genuina muestra de cariño y agradecimiento; un abrazo musical final para sus seguidores, compañeros de banda y una historia compartida que abarca más de cincuenta años.




