¿Quién necesita permiso para romper las reglas cuando tienes una motosierra en la mano y a Metallica animándote desde el backstage? Cuando el metal y el cine slasher se funden, solo puede salir una locura descomunal. Y sí, fue tan real que hasta los mismísimos jefes del thrash aplaudieron el atrevimiento de Ice Nine Kills. Agárrate fuerte, porque lo que vamos a contar es puro heavy, puro teatro sangriento y puro inconformismo. Bienvenidos a la gira en la que lo imposible sucedió bajo los focos.
Ice Nine Kills: Del horror punk al altar del metal en estadios
No todos los días un grupo con vocación de película de terror es bendecido por los padres fundadores del metal moderno. Pero eso le pasó a Ice Nine Kills. Y es que la gira junto a Metallica ha sido, palabras de Spencer Charnas, como despertar en una realidad paralela donde el monstruo de Frankenstein baila sobre riffs de guitarra.
Imagina: abrir para Metallica, con toda la parafernalia gore, las sierras mecánicas zumbando a plena luz. Spencer lo revive cada vez como un pase VIP al infierno de los sueños cumplidos. ¿Qué dice Metallica? «Sois unos insensatos, en el mejor sentido», les soltó Hetfield, reconociendo en Ice Nine Kills ese espíritu outsider de los primeros años —demasiado heavies para los punkis, demasiado punkis para los heavies de la vieja escuela. El círculo se cierra. El metalcore y el slasher unidos frente a cincuenta mil cuellos preparados para ser degollados en directo.
Motosierras, sangre artificial… y respeto auténtico
No es broma: con cada show, la banda planta cara al aburrimiento mimetizándose en cultos del horror. Metallica, lejos de escandalizarse, se quita el sombrero. Les dejaron campar a sus anchas, sin censura, con su teatralidad explícita y esa estética provocadora que haría sudar a un censor del siglo pasado.
Hay algo de reivindicación, claro. Un respeto ganado, no regalado. Por algo Hetfield se vio reflejado en los chicos de Ice Nine Kills. La honestidad apabulla. Porque cuando un concierto termina y las leyendas te miran con complicidad, sabes que merece la pena perseguir una visión a pesar de los que dicen: “No encajáis aquí”.
Del escenario a los estrenos: un 2025 de vértigo para Ice Nine Kills
El frenesí creativo continúa. Lo de estos tipos no es flor de un día ni marketing vacío. Con singles como The Great Unknown —eco industrial, referencias a Matrix en cada latido digital— o su recientísimo The Laugh Track, homenaje retorcido al Joker de Nicholson, Spencer y los suyos elevan el concepto de videoclip a un nivel insano. Suma cameos de renombre, guiones de pesadilla y estética de película clase B con presupuesto de blockbuster.
Si lo tuyo es el show, apunta fechas: Zurich, París, Bruselas —entradas volando. A su lado: The Devil Wears Prada y Creeper, para que el moshpit huela a sangre y sudor vintage. Además, la Silver Scream Con ya fue escenario del “asesinato” ficticio de una luchadora en escena. Aire fresco (y escalofriante) en el metal, ¿o no?
Espíritu underground, energía renovada
Ice Nine Kills no piensa parar. “Somos lo que siempre hemos querido ser”, repite Charnas, más convincente que nunca. Si algo mantiene viva la llama —y la polémica— en 2025, es su pasión contagiosa por la rareza, el horror, lo extravagante. Esos terrenos de nadie donde los puristas torcerían el morro, pero en los que el futuro del metal ya está tomando forma.
- ¿Hard Rock? Por supuesto, con filo punk y alma de musical diabólico.
- ¿Metalcore? Sí, pero con el cuchillo bien afilado en cada breakdown.
- ¿Metal clásico? Respeto máximo, pero sin copiar rangos ni morder el polvo mainstream.
Quizá ese sea el verdadero mérito de estos chicos: haber transformado el descaro en respeto y el shock en arte. Por eso hoy, Ice Nine Kills y Metallica comparten escena como si siempre hubiera estado escrito en algún guion sangriento. Y nosotros, simples mortales, miramos boquiabiertos, con ganas de más…




