Jon Larsen sale en defensa de Lars Ulrich y reivindica su talento como batería pase lo que pase

¿Qué sería del metal sin polémica, sin esos debates eternos que encienden la sangre de los fans? Otra vez, Lars Ulrich, el martillo rítmico de Metallica, se convierte en el centro de la conversación. Ahora, con Jon Larsen de Volbeat despeinando a los haters y soltando: “Me da igual lo que digan, Ulrich sigue siendo un batería descomunal”. ¿Y tú? ¿Lo amas o lo odias? Pero, sobre todo: ¿sabes escuchar de verdad?

Jon Larsen (Volbeat) se moja: “Lars Ulrich es de otro planeta”

Es inevitable; cada vez que sale el nombre de Lars Ulrich, hay pelea en barras y foros de toda la península. En una reciente charla con Metal Journal, Jon Larsen —el animal detrás del doble bombo en Volbeat— fue directo al grano. No se arrugó, ni esquivó la pregunta de rigor sobre sus bateristas favoritos. Dejó claro que, para él, Ulrich es piedra angular, referente, ADN puro del heavy. “Cuando llegaron esos discos Ride The Lightning y Master Of Puppets, la vida cambió. Para muchos, Metallica fue la puerta de entrada y Lars… bueno, Lars era ese loco a seguir”. Nada de tibieza. Sin filtro.

Y no, no habla solo desde la nostalgia. Jon sabe de lo que habla; él mismo es uno de los pocos con el pulso suficiente para defender a quien todo el mundo parece disfrutar machacando en redes. Porque sí, ¿acaso existe artista más apaleado y también más imprescindible para el thrash?

Lars Ulrich: ¿blanco fácil o genio incomprendido?

¿Que Ulrich ha cometido fallos en directo? Seguro. ¿Que le han dado palos hasta en el carné de identidad por su técnica? Para aburrir. Pero, ojo, que gente como Mike Portnoy (Dream Theater, Avenged Sevenfold) y Bob Rock (productor mítico de Metallica) ya han dejado claro que hay algo en el golpe de Lars que nadie puede imitar. Y el propio danés lo resume sin ruborizarse: “Quizá no soy el más técnico, pero nadie entiende los riffs de Hetfield como yo”. Aquí lo importante es sentir el puñetazo, no cuántos golpes encajas.

Lars Ulrich en 2025: más incombustible que nunca

Curioso, ¿no? 61 años y sigue al frente del caballo desbocado que es Metallica. Ni la edad ni los pepinazos del pasado han logrado moverle del trono. Ahí está, preparándose para reventar San Francisco el 15 de octubre en el Dreamfest, antes de llevar la locura de la gira M72 hasta Australia. Y como guinda, Metallica Saved My Life, ese documental que pone de piel de gallina incluso al más cínico, mostrándonos que la fuerza de su música sigue siendo un jodido terremoto emocional tras cuatro décadas.

Volbeat: nueva era, viejos demonios

Mientras tanto, Volbeat tampoco se queda de brazos cruzados. Con God Of Angels Trust recién salido del horno (junio, por si vivías debajo de una piedra), los daneses demuestran que hay vida más allá de los hits radiofónicos. Este disco es áspero, directo, y respira el sudor de los locales de ensayo. Las fechas de la Greatest Of All Tours Worldwide ya están en el calendario, y ojo al 2 de noviembre en el Zénith Paris – La Villette, que se prevé de esos conciertos para recordar con resaca durante días.

El debate sigue vivo… Y no hay veredicto

Así es el metal. Un género donde la técnica importa, pero el instinto mucho más. Donde el alma (y los huevos, o el ovario) pesan todavía más que la precisión clínica. ¿Ulrich es limitado? Puede. ¿Es irremplazable? Sin duda. Y mientras haya tipos como Jon Larsen con el coraje de decirlo alto y claro, la llama no se apaga. Así que, la próxima vez que escuches “Battery” o “Doc Holliday”, cierra los ojos… y siente el latido que sostiene el caos. Eso es rock. Eso es verdad.

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