¿Te imaginas a un impostor haciéndose pasar por una leyenda viva del rock para cobrar cheques fraudulentos? Así de surrealista y delirante ha sido el último viral sobre Sammy Hagar. Una historia falsa con tintes tan descacharrantes que incluso el mismísimo Red Rocker se ha reído a carcajadas. Pero cuidado: en los tiempos de la inteligencia artificial y los bulos que corren como la pólvora, no todo el mundo supo detectar la trampa…
Caso Sammy Hagar: ¿Crónica de una broma grotesca?
Todo empezó cuando una página satírica de Facebook anunció la detención de un supuesto Ronnie Putnam, de 58 años, por hacerse pasar ni más ni menos que por Sammy Hagar, ex vocalista de Van Halen. Sí, sí, tal cual. Decían que este personaje –con más cara que una convención de banqueros yendo al infierno– había abierto cuentas bancarias usando el nombre “Sammy Hagar Enterprises, LLC”, se puso a berrear I Can’t Drive 55 en un tugurio y hasta presentó una «identidad» con la etiqueta de “Rock God”. Crees que nadie hubiera picado, pero algunos medios mordieron el anzuelo como pirañas, ignorando que la propia página se define como “rumores y parodias”.
La metida de pata de algunos medios
El asunto se salió de madre cuando portales, supuestamente serios, replicaron el bombazo tomándolo como noticia verídica. No, la policía de Mount Vernon jamás arrestó a nadie ni ningún falso Hagar cobró royalties con su melena teñida. Bastó una fulminante aclaración oficial para que el castillo de naipes se viniera abajo. Pero el daño ya estaba hecho: la Red ardía de memes, chistes y caras de incredulidad.
Sammy responde con ironía y autocrítica
Por si fuera poco, el propio Sammy Hagar, lejos de tomárselo a malas, se lo llevó a su terreno: la autoparodia. En X (antes Twitter), subió la apuesta y lanzó este dardo afilado como púa de acero: “Con la IA de hoy, quién sabe lo que es real. Todo el mundo que conozco me ha pasado esto. Pero pensar que alguien puede hacerse pasar por el Red Rocker… eso es no conocer ni una de mis canciones”. Ole, Sammy, brutal elegancia. El tipo, con casi ochenta años y más tablas que un escenario del Wacken, demuestra que aún le queda humor de sobra y que sabe reírse hasta de su propia leyenda.
Who knows with AI these days if this is real or not, but every person I know has sent it to me, and anyone that would fall for this guy saying he's the Red Rocker probably couldn't name one of my songs. 😳 #HappyHalloween #Impersonator #Ouch pic.twitter.com/0lJY0DSi1B
— Sammy Hagar (@sammyhagar) October 23, 2025
El otoño eléctrico de Hagar: nuevo disco y sorpresas
Por cierto, quien crea que el pelirrojo del demonio está oxidado se equivoca. Sammy acaba de lanzar The Residency, un álbum doble en vivo grabado durante una serie de conciertos en Las Vegas, repasando su época dorada al frente de Van Halen y su carrera solista. Y ojo, que esto no es nostalgia barata. El disco rezuma energía y un chute de adrenalina que ni un Red Bull en mitad de la Castellana.
¿Más bombazos? Hagar ha colaborado en el próximo álbum de Nickelback –sí, Nickelback– con un tema que él describe como “positivo y animado”, algo que nadie esperaba… o sí, conociendo al canadiense Chad Kroeger y a la capacidad de Hagar para meter su voz donde raspe. De hecho, en la reciente Birthday Bash en Cabo San Lucas, Kroeger le rindió tributo cantando “Enter Sandman”. Imagina ese cóctel en directo: puro frenesí de guitarras para levantar a cualquiera de la tumba.
Fake News, rockeros despistados y humor en vena
No hay que perder el norte: este bulo de Sammy Hagar destapa una verdad inquietante –y un poco triste– en el mundo de hoy. Se puede inventar casi cualquier barbaridad, y habrá quien lo crea y lo comparta, aunque grite a los cuatro vientos “esto es una broma”. Ni los tótems del rock se libran. La diferencia está en saber zafarse con clase (y retranca), como el propio Red Rocker ha hecho.
Así que, la próxima vez que veas a alguien intentando cobrar cheques en tu nombre mientras desafina himnos del rock, revisa dos veces, ríete tres y, sobre todo, no pierdas ese espíritu crítico. Porque como bien sabemos en este lado de los amplis, lo único auténtico… es el sudor y la risa que deja un buen solo de guitarra.
¿Y tú? ¿Habrías picado?




