¿Cómo es posible que una gira que recaudó más de 100 millones de dólares casi acabara en la ruina? La extravagante e inolvidable gira «Use Your Illusion» de Guns N’ Roses mostró al mundo cómo, a veces, el rock llenaba estadios mientras vaciaba cuentas bancarias.
Una gira colosal y su inevitable abismo financiero
Desde mayo de 1991 hasta julio de 1993, Guns N’ Roses se embarcó en su ambiciosa gira «Use Your Illusion», recorriendo 27 países y cautivando a más de 7 millones de personas en 194 conciertos. Durante esos electrizantes días, los discos «Use Your Illusion I y II» reinaban en las listas de ventas. Sin embargo, tras ese éxito visible se escondía un caos monumental.
En sus autobiografías, tanto Slash como Duff McKagan confesaron que sus hábitos de consumo de drogas y alcohol alcanzaron niveles alarmantes. Axl Rose, por su parte, era conocido por sus desplantes y atrasos interminables. En un fatídico concierto en St. Louis, Axl se lanzó a la multitud para pelear con un espectador, abandonó el escenario y desató un verdadero motín que acabó en costosas demandas judiciales y multas por millones.
La logística de la gira rozaba el delirio. Axl viajaba en aviones privados separados, llevaba consigo un psicólogo personal, y el despliegue técnico era adaptado a cada país, con 130 personas conformando el equipo: desde modistos hasta musos suplementarios. Cualquier retraso en los conciertos engrosaba aún más las ya hinchadas penalizaciones impuestas por los sindicatos locales. Así, aunque el dinero entraba a raudales, la gira se convirtió en un pozo sin fondo.
Un punto de inflexión en la historia de la banda
«Llenábamos estadios, pero, ¿adivina qué? Estábamos perdiendo dinero. Así de absurdo se había vuelto todo», reflexionaba a menudo Slash. En medio de esta locura, Izzy Stradlin decidió abandonar el barco en 1991 y fue reemplazado por Gilby Clarke. Poco después, Duff terminó hospitalizado con pancreatitis aguda, lo que evidenciaba el desgaste implacable.
La publicación de «The Spaghetti Incident?» en 1993 significó el cierre de un capítulo tumultuoso. Los miembros originales abandonaron el barco para fundar Velvet Revolver, mientras que Axl se volcaba en un proceso creativo solitario que, años después, culminaría en «Chinese Democracy». Según recordó el ex-manager Alan Niven en el podcast Appetite For Distortion, «tras la ruptura del grupo, Axl tomó el control total, quedándose con los derechos del nombre Guns N’ Roses y asegurándose el 50% de los ingresos».
Renacimiento con «Not in This Lifetime…» y una estabilidad inesperada
A pesar de años de distanciamiento, en 2016 Slash y Duff McKagan reingresaron a las filas del grupo para la gira «Not in This Lifetime…». Un casi regreso a la formación original, esta gira rompió récords tras récords, cosechando más de 584 millones de dólares hasta 2019. Una impresionante revancha sobre los errores del pasado.
Con más de tres décadas desde la tormentosa «Use Your Illusion», la banda sale de nuevo de gira, esta vez con solidez renovada. En 2025, la gira «Because What You Want and What You Get Are Two Completely Different Things» recorre Europa, parando en Alemania, Italia, Reino Unido, Luxemburgo… pero, tristemente, dejando atrás Francia. Con su nuevo baterista Isaac Carpenter, Guns N’ Roses celebra sus tumbos pasados publicando una recopilación burlona de las caídas de Axl sobre el escenario, brillantemente titulada «Guns N’ Roses Greatest Hits».
Moraleja: una máquina de hits puede desmoronarse
Este resurgimiento escénico refleja cierta maduración. Ya no vivimos en aquellos días de disparates; la gestión de la banda ha profesionalizado. La historia rocambolesca de la gira «Use Your Illusion» es una advertencia: incluso la máquina de éxitos más impresionante puede encallar si los excesos ganan a la disciplina.




