¿Es el fin de una era industrial? Al Jourgensen, el audaz líder de Ministry, ha decidido poner fin a una carrera que ha marcado un hito en la música al declarar: «Mis oídos están cansados». Tras cuatro décadas dedicadas al sonido vertiginoso y visceral del metal industrial, Ministry se prepara para un adiós definitivo, cargado de significado y nostalgia.
Al Jourgensen cierra el capítulo final de Ministry
Al Jourgensen, la mente detrás del monumental grupo Ministry, ha confesado a Loudwire que el motivo del final de la banda no es ni la salud ni peleas internas, sino un agotamiento musical más que comprensible. «Mis oídos están cansados de música», admitió con sinceridad. Al analizar su carrera, sugiere que cada vez le resulta más difícil evitar repetir las mismas fórmulas, estar innovando constantemente pues, ahora, es una ardua tarea.
A pesar de su cansancio, Jourgensen asegura que el último álbum de Ministry está lleno de calidad y si bien la pasión juvenil se ha desvanecido, el profesionalismo lo mantiene vivo. Se encuentra a mitad del proceso de grabación y promete ser un trabajo de auténtica genialidad sonora.
Un último acto de gloria para Ministry
En un giro poético, Ministry ha planeado una gira de despedida junto a Nitzer Ebb, My Life With The Thrill Kill Kult y Die Krupps, agrupaciones que conjuntan el estruendo necesario para este adiós. Según Jourgensen, reencontrarse con viejos amigos como Frankie Fun de Thrill Kill Kult añade un toque nostálgico a esta despedida programada. Además, Paul Barker, parte esencial de la etapa dorada del sonido industrial de Ministry, ha unido fuerzas con Jourgensen para crear este último álbum. Un gesto que cierra con broche de oro una era.
Lejos de la música, Al continua su cruzada política y social, denunciando amenazas a la democracia. Ha redescubierto la composición musical para cine, entre ellos, una pieza para un documental sobre los indígenas de Oklahoma que lleva por título «Long Knife».
Con vistas al futuro, Jourgensen se permite soñar: «Tal vez por fin pueda dormir mis ocho horas, disfrutar de mi piscina y relajarme. No tengo grandes planes, excepto seguir creando arte, tal vez en forma de pinturas».

