¿Puede una noche en Los Ángeles cambiar el curso del metal moderno? Babymetal y Courtney LaPlante han decidido arrasar la teoría y la práctica en un solo golpe escénico. “My Queen” no solo fue un debut en vivo; fue una declaración incendiaria, una versión sónicamente demoledora de la vieja guardia rendida ante la revolución. Esto no es postureo ni marketing vacío: es historia, puro músculo, sudor y fuego.
Babymetal y Courtney LaPlante: El choque de dos mundos… y la sala explotó
Imagina el Intuit Dome de Inglewood, California, vibrando con la tensión eléctrica de miles de fans. Nadie estaba realmente preparado: sabíamos que Babymetal traía su circo quirúrgicamente perfecto, el show ultra producido, brillante y enérgico. Pero esta vez había trampa. Por primera vez, el temazo “My Queen”, ese cohete salido del disco Metal Forth (que vaya si está rompiendo récords), se llevó a cabo con la voz sangrante y colosal de Courtney LaPlante, frontwoman de Spiritbox. Explosión de luces, gritos, esa mezcla demoníaca de kawaii y violencia sónica.
Hasta ahora, la canción solo la habíamos escuchado sin invitadas. En Los Ángeles, el ritual se completó: la interpretación conjunta fue grabada a traición por los móviles del público (venga, quién no lo haría) y ya puedes verla en YouTube, sumando millones de visitas y comentarios llenos de euforia.
Revolución nipona: Babymetal revienta fronteras
Babymetal no entiende de límites. Ni de géneros, ni de idiomas, ni de cordialidades. 2025 es su año: con Metal Forth, el trío ha saltado directo al top 10 del Billboard 200. Primer grupo japonés que lo consigue. Más de 200 millones de reproducciones a nivel mundial y una gira que parece una sucesión de carteles de “sold out”. Y sí, aún hay quien tiene la cara de decir que esto no es metal. Pues… venga, que lo digan alto a ver si les escuchan entre tanto rugido.
- Babymetal: letras pegajosas, puestas en escena hipnóticas y riffs como disparos de metralla.
- LaPlante: voz capaz de desgarrar el aire—y las entrañas—en dos idioma, dos estilos… dos galaxias.
Spiritbox y Courtney LaPlante: el tsunami de la nueva generación
¿Ves a Spiritbox como solo “una banda”? Mal asunto: tras “Tsunami Sea”, su disco más reciente, nadie puede dudarlo. Han arrasado las listas hard rock de Billboard y demolido la barrera de artistas “nicho”. El 12 de noviembre arranca otra gira por Norteamérica junto a Periphery, y la expectación va en aumento. Ojo: Billboard la ha llamado la “voz” del metal del futuro. Quédate con ese nombre: Courtney LaPlante es la que define el metalcore progresivo de aquí a una década.
El futuro ya no es una promesa: es ahora
Lo que ocurrió en Los Ángeles va muchísimo más allá de una sencilla colaboración. Fue la confirmación de que el metal ya no es solo cosa de Europa, ni de viejas glorias ancladas en los ochenta. La sangre fluye desde Japón a Vancouver, del kawaii al breakdown más moderno, tejiendo puentes donde antes había murallas de clichés polvorientos.
Apostar por colaboraciones como la de Babymetal y Courtney LaPlante es mandar al carajo las etiquetas. Es aceptar que el género vive, muta y se alimenta de la transgresión. Y quien no lo entienda, sencillamente, quedará fuera de la conversación.




