¿Hasta dónde estarías dispuesto a llegar por tu grupo favorito? Algunos se tatúan. Otros cruzan continentes. Pero dos fans llevaron su devoción por Metallica a un nivel tan absurdo como peligroso: se jugaron la vida escalando 50 metros en pleno concierto. El resultado no fue un solo épico ni una ovación… sino el infame banquillo de los vetados para siempre. ¿Idolatría o simple estupidez? El debate está servido.
La noche en que temblaron los altavoces… y la seguridad
Primero, imagina la escena: el rugido metálico de Metallica sacudiendo el Optus Stadium de Perth, un mar de camisetas negras y puños en alto, y dos almas descarriadas que deciden que ver el show desde las gradas es demasiado mainstream. Sí, saltan la valla. Literalmente. Se encaraman en una torre de altavoces, burlando esas barreras que muchos creen ornamentales. Veinte minutos, cual gatos enloquecidos a medio centenar de metros del suelo, mientras abajo los riffs y la incredulidad se entremezclan. ¿Juego extremo o declaración de amor metalero disfuncional?
Culpa, castigo y un móvil lleno de pruebas
No fue una travesura de borrachines: la policía les puso el lazo en cuanto tocaron suelo. Los teléfonos, repletos de vídeos del “ascenso”, incautados como piezas del delito. El veredicto: culpables de intrusión, una multa de 1.000 dólares australianos (que no se paga ni vendiendo todos tus CDs firmados), gastos judiciales y, la guinda, destierro vitalicio del estadio. La jueza, con menos paciencia que Lars Ulrich con el tempo, les definió su hazaña como una “forma brillante de cargarse una noche inolvidable”. En fin, la resaca más cara y amarga que puedes imaginar.
Un concierto histórico… con anécdota para el recuerdo (o pesadilla)
A pesar del circo, Metallica arrasó como era de esperar. El setlist, casi una retrospectiva brutal: nueve de sus once discos, desde los rugidos ochenteros hasta la recientísima 72 Seasons, aunque solo nos dejaron probar una cucharada con “Lux Æterna”. Esta visita era especial porque hacía más de una década que los australianos no veían a los cuatro jinetes en acción —la anterior gira cancelada en 2019 por los demonios personales de Hetfield—.
2025, el año de Metallica: cifras de locura y “MetallicaFamily” en éxtasis
Pero el dato que realmente tumba a cualquiera: más de 2.200 millones de escuchas en Spotify en 2025. 21.000 años de música embutidos a toda velocidad, como si el planeta entero necesitase una “inyección Hetfield” para soportar el día a día. En tiempos de listas volátiles y TikTok efímero, ellos siguen arrastrando multitudes como solo los auténticos colosos saben. Porque, si lo piensas fríamente, la familia Metallica es una de esas sectas benignas de las que nunca te quieres marchar.
M72: una gira global, corazones acelerados y más anécdotas por venir
La gira M72 arrasó no solo en Australia, sino también en Nueva Zelanda, Oriente Medio y ya prepara la vuelta europea para 2026. Sydney, Auckland o Abu Dhabi han sentido el temblor de los martillazos sagrados de la banda. Y por cada riff, una nueva leyenda, un recuerdo indeleble; en ocasiones, incluso, un susto monumental en las gradas.
- Que quede claro: trepar estructuras en un concierto no te hace más fan ni más metalero. Te acerca al hospital, a la comisaría y, si tienes mucha suerte, a la lista negra para siempre.
- ¿El próximo concierto? Mejor emoción contenida, garganta rota… ¡y los pies en el suelo!




