El exvocalista de Candlemass revela cómo Ghost pudo haber tenido otro cantante muy distinto

¿Sabías que Ghost pudo haber tenido un cantante completamente distinto? Sí, como lo oyes. Una historia de esas que cambian destinos y que, de no haber ocurrido así, habría transformado por completo la historia de uno de los grupos más emblemáticos del rock y metal actual.

Ghost y aquel posible romance vocal con Messiah Marcolin

Imagina por un instante a Messiah Marcolin, la icónica voz de Candlemass, empuñando el micrófono para Ghost en sus albores. Suena loco, ¿verdad? Pues resulta que fue casi una realidad. En una entrevista para Metal Hammer, Marcolin admite haber encontrado un mensaje olvidado en MySpace (sí, MySpace, la reliquia digital que muchos dimos por muerto hace tiempo). En él, Tobias Forge, el cerebro tras Ghost, le ofrecía hacerse cargo del papel de cantante para su primer álbum, Opus Eponymous, lanzado en 2010.

Curiosamente, Forge buscaba entonces mantenerse tras la guitarra. Había tanteado también a otros nombres, como Mats Levén y Janne “JB” Christoffersson, pero sin éxito. Messiah, por su parte, tuvo un alejado contacto con la plataforma MySpace en esa época y no vio la propuesta hasta tiempo después. Al descubrir la petición y después de escuchar el disco, no dudó en elogiar la influencia de Mercyful Fate y hasta felicitó a Forge en un concierto en Suecia. Nada pequeño.

El peso de un “no” que terminó definiendo a Ghost

Sin cantante invitado, Tobias Forge tuvo que calzarse los zapatos vocales y materializar el icónico papel de Papa Emeritus. Y madre mía, ¡qué acertado golpe de timón! Esta decisión, impulsada más por la necesidad que por otra cosa, terminó forjando la identidad visual y sonora única de Ghost. Hoy en día, Forge habla de ese momento como una mezcla explosiva de “oportunidad, ambición y un pequeño toque de desesperación”.

Hoy, el sexteto brilla con luz propia y su sexta entrega, Skeletá, conquistó la cima del Billboard 200 y copó el top 5 en nuestro país. Sus giras mundiales son legendarias y sus apariciones en televisión estadounidense, como para interpretar Lachryma, demuestran que están en la cresta de la ola. Ver a Ghost hoy es entender lo que implica reinventar el rock moderno con clase y un halo de misterio.

¿Y si la historia hubiera sido otra?

Este viaje nostálgico y casi accidental en el tiempo con ese mensaje perdido en MySpace subraya algo fundamental: el destino del rock puede pender de un hilo, o en este caso, de un inbox ignorado. Sin el “no” de Marcolin o la imposibilidad de aceptarlo, ¿habría brillado Ghost con la misma intensidad? Probablemente no. La historia del metal contemporáneo podría haber tenido otro rostro, otra voz… y no podemos evitar imaginar cómo habría sonado todo eso.

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