¿Humanidad o política? M. Shadows (Avenged Sevenfold) rompe su silencio sobre los fans israelíes secuestrados — y dispara contra la polarización en el metal
Cuando las cicatrices de la guerra chocan con los acordes del metal
La escena metalera está, una vez más, inmersa en polémica. Da igual que sea España, Latinoamérica o cualquier lugar donde ruja una guitarra: el debate sobre la mezcla de política y música arde tanto como los amplis en un festival. Esta vez, el epicentro es M. Shadows, frontman de Avenged Sevenfold, que ha decidido ir de frente tras la liberación de dos fans israelíes, Evyatar David y Guy Gilboa-Dalal, secuestrados allá por 2023 durante el horror del festival Nova.
Del secuestro a un mensaje directo — ¿héroe o ingenuo?
Casi dos eternos años encerrados. Sobrevivieron al infierno y, al salir, recibieron un mensaje personal del mismísimo M. Shadows. Un vídeo. Un saludo cargado de humanidad, donde el vocalista quiso dejar claro que su apoyo no era una pancarta ideológica. Nada de postureo: “Esto no es un acto político. Es sólo un humano apoyando a otro. Punto.” Así de tajante, así de simple. ¿O no?
Shadows remueve el avispero porque, en pleno siglo XXI, hasta el gesto más compasivo acaba diseccionado en las plataformas sociales. ¿Te mojas? Te acribillan. ¿Te callas? Eres sospechoso. La empatía, parece, está bajo sospecha.
David Draiman, “el agitador” — y cómo dejarte caer en la trinchera
El asunto va más allá del simple “ánimo, tíos, seguid luchando”. El cantante de Disturbed, David Draiman, también saltó al barro —literal—: se ferió la polémica firmando un obús israelí, desatando la tormenta. Giras canceladas, abucheos en tributos a Ozzy Osbourne, medios clamando por sangre. Un auténtico terremoto en el circuito del heavy.
Pero M. Shadows no se aparta de Draiman, ni se suma al linchamiento mediático: “Le respeto. No ya por lo que dice, sino porque se la juega creyendo en algo de verdad.” Una declaración de principios, aunque implique meter la mano en un avispero de opiniones encontradas.
¿Cómo se digiere esto desde el metal?
Vivimos en una época en la que tomarse una birra con alguien del “bando contrario” parece un acto revolucionario. Pero el rock fue, y sigue siendo (o debería), contracorriente. Desde Judas Priest hasta Metallica, pasando por los mastodontes Avenged Sevenfold, el metal ha sostenido a fans de todas partes. Shadows lo sabe: “Hemos apoyado a personas de culturas y religiones diversas. Decir ‘si no estás conmigo estás contra mí’ es enfermizo… y peligroso.”
Avenged Sevenfold en barbecho — pero sin perder la voz (ni la rabia)
Ojo, que el grupo californiano lleva un tiempo lejos de los escenarios: los problemas vocales de M. Shadows han obligado a pausar la maquinaria. Pero ni el silencio escénico puede evitar que sigan sueltos en los medios. Su último disco, Life Is But A Dream…, sigue dando que hablar —por experimental, por ecléctico, por lo que tú quieras.
La gira sudamericana, que prometía ser un terremoto en septiembre de 2025, se retrasa hasta enero de 2026. Pero la llama no se apaga. Por si fuera poco, dos amigos muy próximos a la banda fueron víctimas aquel negro 7 de octubre de 2023. La herida, afirman, es profunda. El mensaje a Evyatar y Guy, sinceramente, huele más a compasión que a ideología. Y eso en 2024 es… valiente. O tal vez insensato. O simplemente humano, contra todo y contra todos.
Reflexión final: ¿Puede el metal salvarnos de la polarización?
Que nadie lo piense dos veces: en los años dorados del hard & heavy no había aplausos serviles ni odios de sofá. Hoy, ni los riffs más salvajes nos eximen del lodazal político. Pero algunos, como M. Shadows, siguen empeñados en tender puentes, aunque quemen. ¿Nos quedan ganas de escuchar, en vez de gritar?




