190 millones de dólares. Esa es la cifra astronómica que recaudó el último concierto de Black Sabbath, convirtiéndose en el evento benéfico más rentable de la historia del rock. Pero no solo fue una noche legendaria por su impacto económico, sino que marcó el emotivo adiós de una banda que ha dejado una huella imborrable en la historia del heavy metal.
Un concierto colosal con un propósito noble
El 5 de julio de 2025, Black Sabbath se despidió de los escenarios con «Back To The Beginning», un concierto celebrado en el estadio Villa Park de Birmingham frente a 40,000 apasionados fans. La leyenda del metal hizo vibrar al mundo al transmitir el evento en directo a más de cinco millones de espectadores de pago, generando una ola de apoyo global.
Los beneficios del espectáculo fueron destinados íntegramente a tres organizaciones benéficas: Cure Parkinson’s, el Hospital Infantil de Birmingham y Acorn Children’s Hospice. Según Tom Morello, director musical del evento, la suma recaudada alcanzó la impactante cifra de 190 millones de dólares. Un hito inolvidable.
Una despedida a la altura de su legado
Enfrentando la enfermedad de Parkinson, Ozzy Osbourne ofreció su última interpretación junto a Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward, deleitando al público con clásicos atemporales como «War Pigs», «N.I.B.», «Iron Man» y «Paranoid». Fue un cúmulo de emociones que resonó en cada rincón del estadio.
La velada no solo fue una celebración del legado de Sabbath, sino también un homenaje por parte de artistas de renombre como Metallica, Slayer y Guns N’ Roses, quienes interpretaron a su manera la influencia de Sabbath en su música. Momentos sobresalientes incluyeron una versión conmovedora de «Changes» por YUNGBLUD y un jam session dirigido por Morello.
Y así, Black Sabbath se despidió con un evento inolvidable que no solo dejó huella en la historia del metal, sino que también transformó vidas más allá de la música.




