¿Quién dijo que cumplir años es cosa de suavones o que la nostalgia metalera es sólo para abuelos con camisetas gastadas? Si hay un aniversario que lo está reventando todo este año es el de «From Mars to Sirius», ese misil sónico de Gojira que, dos décadas después, sigue poniendo en jaque a la escena internacional del metal pesadísimo. Y sí, los franceses lo han celebrado como toca: en crudo, con una sesión de estudio tan salvaje que no hay tímpano que aguante indiferente. ¿Listo para saber por qué Gojira sigue siendo el coloso planetario del metal? Pues sigue leyendo, que aquí hay sangre fresca y un futuro que huele a pólvora y cambio climático.
Gojira se pone cósmico: veinte años de «From Mars to Sirius» y una nueva explosión en el estudio
El 31 de octubre no fue un día normal, ni para mortales ni para músicos. Gojira lanzó una sesión de estudio, grabada en Nueva York, que sirve para conmemorar el nacimiento de su titán discográfico «From Mars to Sirius». Y no eligieron cualquier lugar: esta celebración ocurrió en el Silver Cord Studio, comando absoluto de Joseph Duplantier. Ahí, donde el hormigón sudoroso y la madera vieja atestiguan cada riff, la banda revivió con furia tres himnos inmortales: Ocean Planet, From the Sky y Where Dragons Dwell. Temas que, sinceramente, no han envejecido ni un maldito segundo—siguen sonando como un tsnumani en mitad de la galaxia.
A ver, hablemos claro: «From Mars to Sirius», lanzado en 2005, es mucho más que una colección de canciones apisonadoras. Es una odisea que surfea entre guerras ficticias, océanos siderales y gritos ecológicos. Un manifiesto que mezcla lo brutal y lo etéreo, donde ballenas voladoras y dragones dormidos son símbolos de resistencia y esperanza. Por algo Rolling Stone lo coló en la lista de los cien discos más heavys de la historia. No es postureo, colega, es coherencia: si tienes al menos un par de temas de este disco en tus playlists, sabes por qué.
El huracán no se detiene: gira francesa, álbum nuevo y promesas incendiarias
¿Y después de meternos la piel de gallina con la sesión neoyorquina, qué? Pues la maquinaria Gojira no descansa. La banda está calentando motores para doce fechas épicas en Francia este invierno, del 27 de noviembre al 12 de diciembre de 2025, rematando la jugada en el Accor Arena de París. Si creés que esto es sólo para fans de hueso colorado, ojo: los teloneros son Comeback Kid y Neckbreakker, así que el espectáculo va a partir cuellos. Literalmente.
Mientras pisan escenarios y dejan que el sudor les bañe la frente y el alma, los de Bayona ya están ultimando su octavo álbum de estudio. El propio Mario Duplantier lo soltó en el festival Bloodstock Open Air: “Las baterías, bajos y guitarras están ya listos. Sin prisas, que esto queremos hacerlo memorable”. El objetivo está clarísimo: ni repetirse, ni bajar el listón. “Queremos algo fresco, potente de verdad”, soltó Mario, y en un mundo saturado de refritos, esa promesa vale oro negro (o, mejor dicho, acero fundido).
Joseph, por su parte, es un obseso del significado, del pulso auténtico. En Loudwire dejó las cartas sobre la mesa: “Queremos que de verdad tenga sentido, que se note que no estamos aquí sólo para hacer bulto. Nos lo dejamos todo, hasta el último gramo de energía”. ¿Los ves dando marcha atrás? Yo tampoco.
Proyección internacional: Metallica, festivales y el eco del planeta
Que nadie se confunda: Gojira no es sólo la banda favorita de los franceses con camiseta negra. Planean una última fecha brutal en el Heavy Week-End de Nancy en 2026, y, por si fuera poco, serán parte de la gira europea junto a Metallica, metiéndose en la boca del lobo y saliendo como dragones de fuego. No hay inglés, alemán o noruego que pueda ignorar el rugido del grupo. Y sí, mientras tanto, la presión atmosférica del planeta sigue siendo una obsesión—no han parado ni un segundo de alzar la voz por el medio ambiente, los océanos y la vida.
¿Legendario o sobrevalorados? Crítica, sudor y gloria
Podría decirse que Gojira lo tiene fácil con la prensa y el público—pero no. Este nivel de exigencia, esta hambre, tan fácil no es. O te consumes en tu propio éxito o reventás la burbuja del metal y reinventás el género cada vez que sales al escenario o te metes en el estudio. Los franceses siguen ahí. Demostrando que se pueden juntar crudeza, virtuosismo y un mensaje ecológico sin caer en el sermón.
¿Qué te queda después de 20 años de «From Mars to Sirius»?
- Las canciones que siguen ahogando a la competencia en mares de distorsión y sentimiento
- Un directo que, incluso desde el estudio, sacude tus tripas
- El compromiso de ir siempre un paso más allá, aunque eso significa perderse en la galaxia
- El eco de un mensaje medioambiental que cada año tiene más sentido
Si eres de los que piensa que el metal progresivo, el death y el groove están de capa caída, prepárate para el futuro según Gojira. Se viene tormenta.




