Ignacia Fernández (Decessus) se lanza de lleno: Prefiero equivocarme apostando por mi propia música

¿Una frontwoman de death metal coronada Miss Mundo Chile tras un show brutal en plena gala? Parece película, pero fue real. Ignacia Fernández, vocalista de Decessus, descompuso el molde de los certámenes con una actuación que dejó, como mínimo, a los puretas boquiabiertos. ¿Qué dice esto sobre el metal y la identidad en 2025? Ponte cómodo: aquí va la historia.

La reina que vino del abismo

El pasado 9 de noviembre, el death metal cruzó territorios insospechados y se sentó en el trono de la belleza. Ignacia Fernández, con apenas 27 años y una mirada más eléctrica que el set de King Diamond, decidió saltarse el manual de las misses: se plantó en la semifinal luciendo vestido de gala, pero desató las furias del metal extremo con un tema original de Decessus. El guitarrista Carlos Palma la acompañó en ese aquelarre sutil, y el público no daba crédito: ovación, miradas atónitas y, sobre todo, una victoria imposible para una artista más cercana a los videoclips oscuros que a los desfiles rosas.

Cuando la autenticidad no pide permiso

La mayoría, ante una presión así, habría optado por un “clásico seguro” o, peor aún, por amoldarse al canon dulzón del concurso. Ignacia no. En sus propias palabras –y casi escupiendo guturales– dejó claro que si iba a fallar, que fuese defendiendo su terreno, con su música, su banda y su universo. Así lo confesó en una charla con Jose Mangin en “Liquid Metal”: es preferible caer por ser tú mismo, a ganar siendo una copia barata. Porque créeme, si tu único talento real es vomitar fuego en un micro, mejor mostrarlo a pecho descubierto.

No buscaba corona, buscaba una voz

Y aquí viene el giro aún más sabroso: ni aspiraba a la corona ni le obsesionaba la belleza. Para ella, el certamen era un gigantesco altavoz para poner el foco en lo que de verdad importa: el activismo animal. Ignacia, que lleva el metal progresivo tatuado en el alma desde la fundación de Decessus en 2020, quiere aprovechar el ruido para hablar de derechos animales y defender un proyecto social real. Declaró –sin miedo a sonar radical– que en el fondo el concurso es una rareza, pero que no hay que esconder quién eres, por muchos prejuicios que rasquen en la platea.

Del escenario a la pasarela, y vuelta

La historia de Fernández es música y sudor en ambos frentes. Paralela a su carrera como modelo, iniciada en 2013, lleva una disciplina vocal digna de un espartano, forjándose entre guturales y melodía para mantener ese rugido que la banda y sus fans ansían. Decessus, metidos a tope en el death metal progresivo, comparte escenarios con nombres colosales como Jinjer, Epica o Insomnium, y ya calientan motores para su próximo álbum (previsto para 2026, atentos aquí).

¿Miss Mundo con doble pedal?

Así que sí, por increíble que parezca, en la próxima edición global, Chile estará representado por una vocalista de metal extremo: auténtica, rebelde y decidida a llevar su mensaje –y unos cuantos blast beats– a rincones aún más insospechados. Que tiemblen los convencionalismos: el trono ya no es solo de las sonrisas perfectas.

El metal está vivo (y da zarpazos donde nadie lo espera)

En una era donde muchos veteranos (hola, Glenn Hughes o Kerry King) ya juran que la sangre fresca del rock y el metal es insípida, Fernández y Decessus dan un bofetón a la complacencia. ¿El relevo? Quizá no esté en manos de clones sin alma, sino en quienes se atreven –de verdad– a ir contra corriente. Porque el death metal no entiende de etiquetas, ni de corsés de seda. Y, por cierto, cuando una voz así revienta los focos de la pasarela… el rugido llega más lejos que cualquier balada mainstream.

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