Imagina el estadio Villa Park, lleno hasta los topes, vibrando con la despedida de Black Sabbath. Pero lo que nadie esperaba era que Jason Momoa, nuestro Aquaman favorito, haría de las suyas al lanzarse directamente al mosh pit durante el set de Pantera, demostrando que, además de estrella de Hollywood, es un fan de metal de pura cepa.
Jason Momoa: Un Fanático en la Fosa
El evento tuvo lugar el 5 de julio de 2025, durante el concierto épico ‘Back To The Beginning’. A pesar de ser el anfitrión oficial del evento, Momoa decidió dejar la alfombra roja para unirse a la locura del público. Con la energía de un verdadero fan, se sumergió en un circle pit desatado mientras Pantera destrozaba el escenario con su característica potencia.
Olvidando por un momento su estatus de celebridad, Momoa fue parte de la masa rugiente, sonriendo de oreja a oreja con su gorra firmemente ajustada. Es evidente que su pasión por el metal es genuina, como un fanático experimentando la catarsis de un concierto en vivo, sin privilegios ni barreras.
Devoción Absoluta por el Metal
Esta no es la primera vez que Momoa muestra su amor por el metal. Ya en 2019, se unió a Phil Anselmo y The Illegals para interpretar “This Love” de Pantera en Inglewood. Y si eso no fuera suficiente, para su papel en la serie ‘See’, tomó clases de scream con Oli Peters de Archspire. Este hombre, definitivamente, lleva el metal en las venas.
Amante declarado de Tool y Metallica, ha aprendido a tocar el bajo inspirado después de una jam session con Les Claypool de Primus. Momoa no solo disfruta el metal, sino que se involucra profundamente en su aprendizaje y expresión.
Un Concierto para la Historia
‘Back To The Beginning’ no solo fue una despedida para Black Sabbath, sino un encuentro de titanes como Ozzy Osbourne, Metallica, Slayer, y bueno, una pléyade de leyendas del rock. Cerrando la noche, Black Sabbath interpretó una emotiva versión de “Paranoid” con Ozzy Osbourne sentado como un rey en su trono.
Los beneficios de este monumental concierto fueron dirigidos a organizaciones benéficas locales, enfatizando la dimensión humana de la música. Este fue, sin lugar a dudas, un adiós con sabor a eternidad, donde los dioses del rock se encontraron con sus seguidores. Y entre ellos, Jason Momoa, demostrando que a veces incluso los héroes de la pantalla necesitan perderse en una marabunta de heavy metal. ¡Larga vida al metal!
¿Quieres ver un poco de esta locura? Puedes encontrar momentos capturados en Instagram por Charlie Benante.



