La épica colaboración entre Slipknot y Metallica que dejó huella: Clown recuerda el inolvidable momento con Joey Jordison

Una noche que desafía el olvido. Imagina ser llamado de emergencia para ocupar el lugar de uno de los bateristas más icónicos del metal. Así fue como Joey Jordison, el difunto batería de Slipknot, escribió su nombre en la historia al salvar una actuación de Metallica en el Download Festival de 2004, y Clown, su compañero de banda, nunca ha olvidado cómo sucedió este milagro.

Un héroe inesperado para una leyenda del metal

Era una noche de adrenalina en el aire en el festival Download de Donington cuando Lars Ulrich, el baterista de Metallica, fue incapaz de tocar debido a un ataque de nervios. ¿El resultado? Dave Lombardo, de Slayer, y Joey Jordison fueron convocados para unirse a la legendaria banda en el escenario. Lombardo se hizo cargo de los primeros acordes, pero fue Joey quien asumió el reto con aplomo, entregando un espectáculo que aún se recuerda con asombro.

Un ensayo relámpago, un concierto inolvidable

Según Shawn «Clown» Crahan, percusionista de Slipknot, los preparativos de Jordison fueron una locura. Relevó que Joey se sumergió en un rincón habilitado como sala de ensayo móvil dentro de un contenedor insonorizado, apenas tuvo una hora para prepararse. Mientras tanto, Clown permaneció afuera, sintiendo cómo cada golpe de batería hacia eco a través de todo su ser.

Recordó la escena como un grupo de adolescentes improvisando en un sótano, deseando haber podido entrar a presenciar la magia que se cocía dentro. Pero, respetuoso del espacio, decidió apagar la cámara y meditar en la proeza que su amigo estaba a punto de realizar.

El agradecimiento de Metallica a Slipknot por el gesto fue un peculiar cuchillo de caza, un cual tributo simbólico de camaradería entre bandas.

Interpretación imperecedera

A pesar del terror escénico que solía acecharle, Joey Jordison se sobrepuso entregando una contundente actuación, desatando su amor por la música frente a sus héroes. La fuerza de su pasión superó cualquier miedo. Como Clown relata emocionado, esa noche quedó grabada en el firmamento del rock como una odisea heroica, un recuerdo eterno de la habilidad y fervor de Joey.

La prematura muerte de Jordison en 2021, a los 46 años, cerró un capítulo dorado, pero su legado continua inspirando generaciones, perpetuando su fervor por el metal en momentos como este, congelados en el tiempo.

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