Mike Patton no es precisamente el tipo de persona que rehúye la controversia. Este irreverente líder de Faith No More encontró su manera de desquitarse con Axl Rose de Guns N’ Roses durante una gira conjunta en 1992. Y sí, lo hizo orinando en el teleprompter del inconfundible líder de GnR durante un concierto. Muchos años después, en una conversación con Scott Ian de Anthrax, Patton aún se ríe de su pequeña venganza y comparte otra de sus sorpresas escatológicas.
Una revancha contra el trato hostil
¿Te imaginas girar con una de las bandas más influyentes del hard rock y terminar odiándolos? Pues eso fue exactamente lo que le pasó a Patton. Durante una entrevista reciente, rememoró cómo Guns N’ Roses, pese a pagarles bien, los trataban como basura. «Era un fastidio total viajar con ellos», confesó. Por eso, en un acto de rebeldía juvenil, decidió hacer algo más que jugar al gato y el ratón: «Oriné en el teleprompter de Axl», recordó. Y claro, la anécdota se extendió por las entrañas del mundo del rock.
A menudo, el pastel tiene alguna sorpresa inesperada
Pero no fue solo aquel gesto el que dejó huella en la memoria de Patton. En el mismo diálogo, relató algo aún más bizarro: un pastel de chocolate adulterado. «Tomé un trozo y lo rellené con algo especial de mi producción corporal», admitió. Su intención era que Axl mordiera el anzuelo. Pero casi se come el engaño uno de sus propios técnicos. «Tuve que gritarle para que no se lo comiera, fue por los pelos», explicó, entre risas. A pesar de su traviesa estrategia, Patton no oculta cierto arrepentimiento por sus inmaduras ocurrencias.
El humor juvenil y sus límites
En retrospectiva, Patton admite que su comportamiento era fruto de una juventud viendo las cosas de manera distinta: «Lo encontraba gracioso», afirma. Incluso recuerda otra anécdota de este tipo, cuando jugó con el jugo de naranja del grupo L7. ¿Repercusiones? «Mierda, vete al carajo», fue la réplica que obtuvo. Está claro que cruzar la línea nunca le amedrentó, aunque ahora se sonría de sus propios excesos.
¿Qué opinas tú? ¿La inmadurez es siempre una excusa válida o algunas fronteras no deberían cruzarse nunca? Quizás para Patton, a veces debamos contemplarlo todo como un recordatorio de las locuras que nos forjan.




