¿Listos para el regreso de Mastodon? La veterana banda estadounidense acaba de dejar caer una bomba desde el festival Rock The Lakes 2025: un nuevo álbum que nos volará la cabeza a principios de 2026. ¿Preparados para dejar atrás la era Hushed And Grim y sumergirnos en sonidos frescos y una precisión alucinante? Pues atentos porque esto promete.
Mastodon sin artificios: menos es más
A las 19:25, sobre un escenario casi desnudo y bajo el cielo todavía claro, Mastodon salió a escupir riffs con la contundencia que les caracteriza. Nada de pantallas gigantes, ni luces deslumbrantes; solo ellos, sus instrumentos y un puñado selecto de focos que acariciaban el escenario con discretas pinceladas lumínicas. La apuesta estaba clara: dejar que la música hable por sí sola, sin esconderse detrás de parafernalias visuales.
La ejecución fue quirúrgica. Cada nota, cada cambio de tempo, brillaba con una nitidez cristalina. El grupo dejó patente que la técnica y la meticulosidad son armas imprescindibles en su arsenal, elevando el metal progresivo a un arte de precisión.
Un setlist que nos llevó de viaje
Títulos como Pushing The Tides, muy cargados de energía en esta versión en vivo, demostraron que Hushed And Grim todavía tiene mucho músculo para ofrecer. Más adelante, Ember City, sacada de Once More ’Round The Sun, atrapó al público en una atmósfera densa y envolvente, entregando momentos intensos junto a las tranquilas aguas del lago de Neuchâtel.
La alineación cobró un nuevo aire con la presencia del guitarrista Nick Johnston, quien sustituyó a Brent Hinds. Su maestría con las seis cuerdas añadió un toque de virtuosismo impresionista, sus solos limpios y punzantes demostraron que sabe cuidar cada segundo de su guitarra como un artesano del sonido.
Mirando al futuro y rindiendo tributo a un ícono
Pese a que el público mostraba signos evidentes de agotamiento tras días intensos de festival, Mastodon desplegó una energía firme e inquebrantable. En un gesto directo, Troy Sanders anunció la conclusión del ciclo Hushed And Grim y adelantó que en “algunos meses” ya tendríamos nuevo material para devorar. “¿Nos veremos a principios de 2026 para mostraros un montón de temas nuevos?”, preguntó, recibiendo un estruendoso sí como respuesta.
Antes de cerrar, hubo lugar para la emoción y el respeto. En homenaje a Ozzy Osbourne, recientemente fallecido, el grupo interpretó con solemnidad y fuerza Supernaut de Black Sabbath, mientras la voz inconfundible del Príncipe de las Tinieblas sonaba enlatada. Brann Dailor dejó en su batería la imagen de Randy Rhoads, acompañando el discurso emotivo que mascaba respeto y admiración. La despedida llegó con la melancólica Mama I’m Coming Home, cerrando un capítulo y abriendo otro en la dilatada carrera de Mastodon.




