¿Te imaginas a Ozzy Osbourne olvidando en qué país está? Max Cavalera, el genio detrás de Soulfly, comparte algunas anécdotas inolvidables sobre el príncipe de las tinieblas. Lo recuerda no solo como una leyenda del rock, sino como alguien increíblemente genuino y gracioso. Un personaje que trascendía el escenario para los que tuvieron la suerte de conocerle de cerca.
Recuerdos de Ozzy: Gracioso, Generoso e Inolvidable
En una reciente charla con 12News, Max Cavalera, el alma y corazón de Soulfly, compartió algunos momentos especiales con el icónico Ozzy Osbourne. A pesar del nerviosismo inicial de conocer a su ídolo en torno a 1996, durante la época de Sepultura, Max encontró en Ozzy a una persona divertida y auténtica.
Una conexión inesperada surgió tras una tragedia personal de Cavalera: la muerte de su hijastro Dana Wells. En esos momentos, Ozzy y su esposa Sharon le tendieron una mano amiga, ofreciéndoles incluso su avión privado para que Max y su esposa Gloria pudieran volver rápidamente a casa. «No tenían por qué hacerlo», recordó Max con emoción. «Pagaron el vuelo y ofrecieron un crucifijo a Gloria. Mostraron quiénes eran realmente». En esa época, mientras las cosas se volvían complicadas con Sepultura, Ozzy, el símbolo del ‘loco del rock’, lo animó con un simple consejo: «A la mierda con ellos. Tienes que levantarte y hacer algo».
Ozzy: Más Que Un Ídolo del Rock
La imagen de Ozzy como ‘el loco del rock’ no era del todo correcta, según Max. Él lo veía simplemente como alguien humorístico. Recordando una divertida escena tras bastidores en Suecia, Max compartió un instante en que Ozzy, desconcertado, le preguntó: «¿Dónde diablos estamos?». «No le importaba», comenta Max, «Él simplemente iba a donde el rock lo llevaba».
El Legado de Ozzy y el Futuro de Cavalera
La muerte de Ozzy Osbourne a los 76 años dejó un vacío en la música, pero su legado es eterno. Pocos días antes, había ofrecido su concierto de despedida en Birmingham con Black Sabbath, rodeado de homenajes de músicos de la talla de Tony Iommi y Bob Daisley, quienes destacaron su humor y generosidad.
Max Cavalera, por su parte, sigue honrando el metal en su auténtico estilo. Actualmente está ultimando detalles del decimotercer álbum de Soulfly, con un lanzamiento previsto para octubre de 2025. Promete ser un disco pesado, crudo y tribal, reflejando el espíritu original del grupo. Además, Max está reavivando el proyecto Nailbomb para una serie de espectaculares conciertos junto a su hijo Igor, con paradas en Toulouse, Saint-Nolff y Martigny.
El nombre de Ozzy seguirá resonando por siempre en la historia del rock, y Max Cavalera se asegura de que su llama siga ardiendo con cada acorde que toca. Ellos personifican el espíritu indomable del metal, y sus historias nos recuerdan por qué siguen siendo incomparables.




