Por qué Cristina Scabbia de Lacuna Coil evita hablar de política y religión y prefiere que formes tu propia opinión

¿Quién dijo que el metal tenía que ser sermón? Lacuna Coil, esos italianos que han conseguido convertir el metal gótico en un grito emocional sin barreras, siguen plantando cara a la polémica. ¿Es posible mantenerte en la cresta del metal sin meterte en charcos políticos o religiosos? Cristina Scabbia y su banda lo tienen clarísimo, y su receta, aunque no guste a todo el mundo, es quedar por encima del ruido y las broncas de patio de colegio. ¿Te atreves a descubrir por qué Lacuna Coil prefiere ser tu catarsis antes que tu altavoz ideológico?

Lacuna Coil: música que eleva, no que adoctrina

Olvídate de canciones con manual de instrucciones. Lacuna Coil nunca ha ido por ahí con pancartas ni lemas políticos gritados entre riffs. Según Cristina Scabbia, la música no está para ordenar ni adoctrinar. “Que cada uno saque sus propias conclusiones”, proclama, dejando claro que el grupo no entrará jamás en la batalla campal de izquierda versus derecha, ni en la de dogma versus herejía.

Eso sí, quien escuche temas como Heaven’s A Lie o In Nomine Patris reconocerá ecos y sombras de grandes debates, pero siempre envueltos en metáforas, como susurros velados que te obligan a pensar, sentir y —¡ojo!— decidir por ti mismo. Su intención es simple y poderosa: la música debe liberarte, no encerrar tu pensamiento en una jaula de ideologías prestadas. Sube el volumen, pero no calles tu propia voz.

¿Predicar con el micro? Mejor no…

¿Te maravilla la honestidad o te revienta tanta ambigüedad? Lacuna Coil no pretende alzarse como faro moral. Que lo hagan otros. Para Scabbia, el arte debería poner alas, no grilletes. “Os damos el impulso, pero el salto lo dais vosotros”, parece gritar en cada concierto. Si buscas caña política o himnos de fe, quizás te llevarás un choque frontal. Pero si buscas potencia emocional y libertad de interpretación, aquí hay banquete.

Sleepless Empire: la oscuridad se abraza… pero sin panfletos

Con Sleepless Empire (2025), Lacuna Coil renueva votos con su esencia: oscuridad elegante, producción mimada —gracias, Marco “Maki” Coti Zelati— y colaboraciones que quitan el hipo (atención al rugido de Randy Blythe en “Hosting The Shadow” y a la energía de Ash Costello en “In The Mean Time”). El telón de fondo es denso y nocturno, pero ni un solo verso te dice a quién rezar o qué votar. Eso queda para tu conciencia.

En directo, pocas bandas consiguen la devoción que ellos despiertan. Agotan entradas allá donde pisan: Toulouse ya lo sabe, y la gira europea sigue sumando fechas sold out. Nueva sangre en las seis cuerdas, con Daniele Salomone tomando el relevo del histórico Diego Cavallotti —un cambio arriesgado que, por ahora, les da alas en escena.

Cristina Scabbia: agnosticismo con los pies en la tierra

¿Y Cristina? Siempre sincera, nunca pontificia. Se reconoce agnóstica, con la esperanza sutil —aunque nunca confesional— de que haya algo “más allá”, pero sin hacer de ello una cruzada personal. Un enfoque honesto que esquiva dogmas y sermones. ¡Ojalá más músicos tuvieran ese valor para quedarse en la frontera, sin querer arrastrar a masas!

Más allá del bien, del mal… y de las modas

Mientras la polémica arde sobre si el rock debe “mojarse” o no, Lacuna Coil ha logrado un extraño equilibrio: te enfrentan a los grandes temas de la vida, pero nunca desde el púlpito. La suya es una travesía interior, no un mitin. En un panorama saturado de posturas extremas y mensajes masticados, su propuesta es más necesaria que nunca: arte que sacude, no adoctrina.

¿Te rompe los esquemas o te da vida? Eso, solo tú puedes decidirlo. Y sí, esa es precisamente la intención.

Entrevista completa de Cristina Scabbia en Louder (TotalRock):

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