¿Puede Machine Head decir adiós sin oxidarse? Robb Flynn, alma y látigo de la banda, ha dejado claro que sueña con un final de serie, de esos que hacen historia… nada de arrastrar el riff hasta el olvido, ni convertirse en el fantasma en la fiesta. ¿Veremos su último asalto desde el trono o bajarán el telón antes de que llegue la decadencia?
Robb Flynn se sincera: Better Call Final Season
Robb Flynn lo ha soltado sin anestesia: no quiere que Machine Head se eternice hasta la parodia. Nadie quiere ser, palabras textuales, ese dinosaurio que toca cuando las luces ya están apagadas y sólo queda el eco. Mira Stranger Things, la serie que parte la pana en Netflix —emocionante, sí, pero tiene fecha de caducidad—. ¿Por qué el metal debería ser diferente? Robb no se anda con rodeos: «Quiero que Machine Head cierre por todo lo alto. Con clase, sin convertirnos en una caricatura de lo que fuimos».
Así que el frontman californiano mira el horizonte con mentalidad suicida (musicalmente hablando, ojo)… Mejor quemarse que desaparecer. No quiere que su legado acabe siendo barrido por la indiferencia. La dignidad ante todo: salir del escenario cuando todavía tiemblan los cimientos y no cuando nadie escucha el estruendo.
Una última embestida… pero no os pongáis dramáticos
Tranquilos, no hay comunicado ni fecha de funeral metálico todavía. Machine Head sigue devorando escenarios a ritmo de gira. Y menuda valentía, por cierto: se han marcado fechas en Australia incluso en formato trío —con el guitarra rítmico largándose del tour en pleno vuelo—. Sus fans se han encontrado con un directo más crudo, puro músculo, sin aditivos. Una experiencia (para bien o para mal) irrepetible.
Pero lo gordo viene ahora. Primavera de 2026. Europa va a temblar con la gira «An Evening With…». Casi tres horas de puro metal sin teloneros, sólo Machine Head sudando la camiseta de principio a fin. Cuatro fechas en el mapa francés (sí, incluyendo Marsella y París), más paradas en Bélgica, Suiza, y un saco de ciudades donde ya tiembla el suelo. Los veteranos no vienen a por limosna: quieren romper la mesa… y luego romperla otra vez.
Unatøned: evolución a pecho descubierto
El disco lanzado en abril, Unatøned, es otra vuelta de tuerca. Muchos lo llaman el lado «sentimental» de Flynn —pero no te engañes, sigue oliendo a sangre y acero—. Algo cambió. Temas como Not Long for This World apuestan por la voz limpia, por la vulnerabilidad. Si Machine Head siempre fue la bestia, ahora enseña las heridas bajo la armadura. Y quizás ahí está la gracia; explorar sin perder la esencia.
¿Los veremos tirar la toalla de golpe? No lo parece, porque siguen oliendo sangre, pero Flynn deja claro que sabe cuándo parar el reloj. Llegado el momento, será con la cabeza bien alta, algo muy poco habitual en el negocio donde las leyendas suelen morir de tedio. Machine Head no quiere envejecer arrastrándose. Quiere evaporarse como un fogonazo, dejando olor a pólvora y a sudor seco en la memoria colectiva del metal.
Hay vida… hasta que decidan matarla
Ahora mismo, el presente es ruido ensordecedor y promesas de gira XXL. No hay epitafio, ni rumores sólidos de fin. Pero si eres fan, vete preparando —porque cuando lo hagan, será con la rabia y el arte de un final de temporada inolvidable. Y si la fiesta se acaba antes de que apagues tu cerveza, ya sabes quién tuvo la última palabra. Y la última distorsión.



