¡El rock progresivo casi pierde a uno de sus titanes! Robert Fripp, el legendario cerebro detrás de King Crimson, pasó por momentos críticos al sufrir un infarto que lo llevó a la camilla del quirófano no una, sino dos veces en un abrir y cerrar de ojos.
Robert Fripp: Entre la Vida y el Rock
Parece sacado de una novela de suspenso, ¿no? Fripp estaba a punto de emprender un viaje a tierras italianas, listo para dirigir un recital del Orchestra Of Crafty Guitarists en Castione della Presolana. Y entonces, ¡bam! El artista fue atrapado por un dolor en el pecho, inicialmente pensando que se trataba de una simple indigestión. Error. Al llegar a Italia, las alarmas médicas sonaron y fue trasladado a cuidados intensivos.
Una Carrera contra el Tiempo
Los médicos actuaron con la rapidez de un solo de batería de metal progresivo. Fripp no se enfrentó a una, sino a dos operaciones quirúrgicas de emergencia, cuando los doctores descubrieron una arteria trifurcada. Dos stents le fueron colocados. Aunque el procedimiento suena complicado, este tipo de operaciones son prácticamente una rutina para un medical squad bien entrenado, aunque no por ello menos alarmante.
Humor en Cada Compás
A pesar de la gravedad del momento vivido, la frivolidad del humor no abandonó a Fripp. «Me encontré en urgencias, y un enfermero apareció para afeitarme las… bueno, ya sabéis. Y ahí estaba yo, sin tener ni idea de lo que iban a hacer conmigo», comentó entre risas. Toyah Willcox, su musa y compañera a lo largo de tantos riffs, compartió cómo la barrera del idioma hizo de las suyas, causando un episodio cómico que involucró a Fripp con menos ropa de la que él quisiera en el hospital.
El Renacer del Fénix del Prog Rock
¿Y ahora qué? Tiempo de descansar, Robert. El músico deberá reposar de seis a ocho semanas antes de volver a pisar un escenario. Pero no todo es silencio en su universo: las famosas sesiones de Sunday Lunch junto a Toyah se mantienen en marcha, ofreciendo al mundo su característico estilo único y electrizante. Increíblemente, apenas una semana después de la cirugía, Fripp ya estaba al mando del espectáculo del Guitar Circle, demostrando una vez más que la pasión y el compromiso no conocen límites fronterizos ni de salud.


