¿Quién demonios necesita a Tom Cruise cuando tienes a Winston McCall desafiando la gravedad sobre el icónico techo de la Ópera de Sídney? Sí, lo has leído bien: el frontman de Parkway Drive ha dejado al mismísimo Ethan Hunt mordiendo el polvo al saltar —literalmente— desde un helicóptero para anunciar lo nuevo de la banda australiana. Metal y espectáculo en estado puro, ¿o solo una locura más que solo podía salir de las mentes más bestias del metalcore?
Un salto imposible… ¡ni Cruise pudo lograrlo!
Lo de los anuncios de discos se nos estaba quedando viejo. Estatuillas aburridas, teasers en redes… Pero Parkway Drive se ha saltado (nunca mejor dicho) cualquier protocolo: Winston McCall, arnés ceñido, adrenalina en la sangre, saltó de un helicóptero decorado con el logo de la banda, aterrizando sobre una plataforma de unos míseros 60 centímetros en la cumbre de la Ópera de Sídney. El resultado, de infarto, para presentar su nuevo bombazo: “Home”, película-concierto y álbum en vivo preparados para reventar 2026.
El salto no es un truco cualquiera, ni la típica fanfarronada del rock. Según el propio McCall, la acrobacia que el equipo de la Ópera rechazó incluso para Tom Cruise (sí, el de las misiones imposibles), acabó siendo real gracias a la persistencia pura australiana. Nueve meses de martillo pilón, y por fin la dejaron hacer. Ahora nadie más volverá a repetirla. Punto.
Parkway Drive: 20 años y ni rastro de domesticar el fuego
Celebrando dos décadas de carretera y escenarios, Parkway Drive se niega a bajar el volumen. Ya han paseado su gira aniversario por Australia, América del Norte y Europa. Ahora la segunda parte del tour vuelve a hacer parada en grandes plazas —Lisboa, Lyon, y París, donde reventaron el Zénith con una gira que se quedará grabada a fuego en la memoria.
En la capital francesa, el grupo no solo tocó: esculpió un espectáculo con la precisión de un cirujano del metal, entre llamaradas, escenografía cuidada al milímetro y una generosa setlist. McCall arrancó entre la masa, rodeado de bailarines, para culminar en el escenario con “Prey”, en un cierre digno de las mejores películas de Hollywood, pero sin actores de cartón piedra. Parkway Drive sabe jugar al gran show, y no se anda con tontunas.
Impulsados por el single Sacred
Por si fuera poco, el single “Sacred” sigue resonando fuerte desde mayo. Con todo este arsenal —nuevo proyecto en vivo, gira monumental, y una actitud que no entiende de concesiones— Parkway Drive se coloca, si es que no lo estaba ya, en la primera línea del metal moderno.
Que tomen nota las vacas sagradas, porque aquí hay relevo generacional real, y no de postureo. Si te creías que el metal estaba pasando por la sombra, solo tienes que mirar a estos australianos salvar al género a golpe de explosión escénica y locuras que ni la industria de Hollywood se atreve a soñar.
Momentos virales: Parkway Drive en primera persona
Parkway Drive: historia viva, vértigo, y futuro imparable
Algunos culparán a los fuegos artificiales, a la sobreproducción. Pero una cosa está clara: mientras otros se conforman con repetir fórmulas, Parkway Drive está escribiendo capítulos de la historia a base de riesgos y espectáculo máximo. Lo nuevo está aquí, y si te atreves a pestañear, te lo vas a perder.
Que tiemblen los más grandes: el metalcore, desde Australia, demuestra que la única misión imposible es dejar de reinventar el género.




