Biohazard desata su energía con Death of Me, el emocionante adelanto de su próximo álbum

¿Te creías que el hardcore de Nueva York se había domado? Pues olvídalo. Biohazard vuelve a la carga con “Death of Me”, una patada sónica y emocional que resucita las ganas de pelear frente al mundo justo cuando pensabas que ya estaba todo inventado. Prepárate porque lo que viene no es nostalgia: es una declaración de intenciones sin anestesia, con la misma rabia que les convirtió en leyenda. ¿Has sentido alguna vez ese fuego bajo la piel que te dice que no tires la toalla? Bienvenido al lado salvaje… otra vez.

Biohazard: reencuentro con el puño cerrado y sangre en las venas

Diez años. Una década larguísima sin un álbum de Biohazard a la vista. Pero ya era hora de que la bestia despertara. El icónico combo de Brooklyn ha roto el letargo y lo hace con “Death of Me”, su último misil dirigido, preparando el terreno para “Divided We Fall”, el disco que asoma para este 17 de octubre. ¿Quién dijo que el hardcore se había aburguesado?

La formación clásica –sí, los cuatro originales: Billy Graziadei, Evan Seinfeld, Danny Schuler y Bobby Hambel– ha recargado munición y no está aquí para complacer a nadie. Es la guerra de siempre, pero con más nervio, más mala leche y groove de ese que huele a asfalto mojado y sudor en la camiseta. “Death of Me”, cuarto adelanto del álbum, deja bien claro que estos tipos no han olvidado ni el ruido ni la furia.

Una descarga explosiva: hardcore, groove y callejón oscuro

Lo de Biohazard nunca fue postureo. Este nuevo single late con un mid-tempo denso y adictivo, ese pulso entre la agresividad y el ritmo infeccioso que marcó su ADN desde mediados de los 90. La batería de Schuler retumba como si cada baquetazo fuera una respuesta a las injusticias diarias. Él mismo lo suelta sin filtro: “Este tema es puro grito ante la frustración, los malentendidos, la intolerancia. Es para quienes viven luchando contra el mundo. No os rindáis jamás”. Se escucha, se siente, se contagia.

“Death of Me” no es solo una canción. Es un puñetazo contra la apatía, la melodía que resuena cuando todo parece irse al carajo. Como si cada riff fuera una lanza, una declaración de que aún hay cosas por las que merece la pena pelear, perder los papeles o sangrar en el intento. El aire se carga y los altavoces tiemblan.

Divided We Fall: Biohazard y su pulso insobornable

¿Esperabas un álbum blando y nostálgico? Error. “Divided We Fall” ha sido producido por Matt Hyde, el mismo tipo que crujió los discos de Slayer, Hatebreed o Deftones. Así que nada de paños calientes: el material rezuma autenticidad, agresividad y ese aroma a Bronx que solo estos tíos saben destilar.

La grabación dividida entre Nueva Jersey y California ha servido como catalizador para reunir a los viejos amigos en su estado más salvaje. Biohazard no solo revive, sino que escupe fuego de nuevo. Cuatro canciones nos han dejado ya con las tripas removidas: “Forsaken”, el incendiario “F**k the System”, el implacable “Eyes On Six” y ahora este “Death of Me” que podría ser, perfectamente, el himno de los que no tiran la toalla ni cuando las luces se apagan.

Un regreso que nadie esperaba… pero todos necesitábamos

¿Un “gran regreso” planificado hasta el último detalle? Nada de eso. Según cuenta Billy Graziadei, la cosa solo iba a ser una gira puntual, algún reencuentro para los fans de toda la vida. Pero la química explotó, lo que empezó como una anécdota se transformó en una tormenta creativa, en nuevos temas y una energía rejuvenecida. “Ahora nos divertimos más que nunca”, confiesa el guitarrista con una sonrisa macarra.

El 17 de octubre el disco verá la luz, y en octubre arranca su nueva gira por Norteamérica junto a Onyx, la leyenda del hip hop más salvaje. Metal, hardcore, groove y actitud sin filtro… ¿Quién da más?

¿Listo para otro asalto?

Biohazard vuelve sin pedir permiso, atravesando modas pasajeras como un tren sin frenos. “Death of Me” lo confirma: la rabia sigue siendo el combustible de las buenas historias. El mundo cambia, los problemas persisten, pero hay riffs que nunca mueren. Porque cuando creías que el hardcore había enmudecido, estos salvajes bajan la persiana de la ciudad con un ruido atronador. Y tú, ¿estás preparado para el combate?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio