¿Quién dijo que en el metal todo está inventado y que la inspiración no puede esperar décadas en la sombra? Karnivool, esas bestias australianas del metal progresivo, vuelven a la guerra con “Opal”, un single que redefine el concepto de paciencia y deja en evidencia a todos los que hacen discos por impulso. Si llevas años rogando por material nuevo, ahora puedes dejar de rezar: el riff perdido de hace 20 años por fin tiene dueño, y una nueva era se asoma en el horizonte. ¿Te lo vas a perder?
Karnivool regresa: cuando la obsesión se vuelve obra maestra
Hay bandas que viven del presente, exudando modas y sonidos pasajeros, y luego está Karnivool: tipos capaces de guardar en una vieja carpeta un riff maldito por dos décadas, esperando a que el universo, el aburrimiento o el duende los empuje a resucitarlo. “Opal”, su nuevo cañonazo, escupe groove y densidad desde el primer segundo —como el abrazo entre el vértigo del pasado y el filo contemporáneo del progresivo.
Su cuarto álbum, In Verses, asoma por fin tras 13 años de silencio discográfico. Febrero de 2026 será el mes en que, según los dioses del prog, Karnivool soltará su dragón mediante Cymatic Records / The Orchard. ¿Esperas algo convencional? Ve quitándote esa idea: “Opal” tiene alma de reliquia, pero suena más fresca y letal que el noventa por ciento de lanzamientos de la última década.
La historia: riffs, archivos polvorientos y pura alquimia
Según cuenta el guitarrista Drew Goddard —y hay que creérselo, porque la memoria en este mundillo es oro—, el germen de “Opal” sonaba en discos duros antediluvianos cuando Karnivool aún jugaba con Themata. Un riff olvidado, concebido entre paredes familiares, recuperado por Jon (bajista y brujo de archivo) y bautizado hoy con un poder al que el tiempo le sienta de maravilla, dándole ese aroma a nostalgia atemporal.
No es el único guiño a sus álbumes anteriores: la frase “You’ve been holding up…” nacía originalmente para “Aeons”, del emblemático Asymmetry. Todo encaja para crear un single que parece brotar en el instante y, sin embargo, lleva veinte años gestándose en la sombra, demostrando que el metal progresivo, cuando es de verdad, nunca expira. Se transforma. Explota. Renace.
Un nuevo ritual sobre los escenarios de Europa
Para los que viven el metal en carne y hueso, Karnivool ya ha puesto las cartas sobre la mesa: la gira europea de In Verses arranca en primavera de 2026, y la horda australiana compartirá trinchera nada menos que con los canadienses Intervals. ¿Ganas de directos en la frontera del éxtasis sonoro? Apunta fechas, porque hay paradas en Bélgica, Suiza, Lyon y, cómo no, París. Tiquets ya a la venta para todos los ansiosos desde el corazón de noviembre.
- 24 abril – De Casino, Saint-Nicolas (Bélgica)
- 7 mayo – Konzerthaus, Viña (Suiza)
- 9 mayo – Le Transbordeur, Lyon (Francia)
- 10 mayo – Le Trianon, París (Francia)
Habrá lagrimas. Habrá pogos. Y probablemente, alguna que otra epifanía bajo las luces violetas del post-prog.
¿Por qué deberías escucharlo?
Producido por Forrester Savell —el mismo alquimista detrás del sonido monumental de la banda—, este nuevo capítulo de Karnivool no solo sella un viaje de desquicio creativo y reinvención absoluta. Es la venganza del tiempo: un golpe en la mesa para todos esos grupos que sueltan un disco por cumplir y se olvidan de arriesgar. No, aquí hay fe. Hay obsesión y mucha sangre. Y “Opal” es solo la advertencia.
¿Y el futuro? Karnivool es el pasado, el presente y lo que está por llegar
Esta vez, Karnivool ha preferido esperar, masticar sus notas y trazar su mapa sin prisas ni servidumbres. Hay sabor a retorno, pero sobre todo a revolución: si “Opal” emerge hoy, ¿qué monstruos habrán estado macerando en secreto durante estos años de silencio? Será mejor que aten bien los cinturones, porque en el metal progresivo, la auténtica tormenta tarda, pero arrasa.
Escucha “Opal” y experimenta el nuevo viaje de Karnivool
Así que, tanto si eres fiel desde los tiempos de «Themata» como si acabas de descubrir que Australia no solo produce canguros sino himnos progresivos legendarios, “Opal” es la excusa perfecta para dejar caer el móvil, cerrar los ojos y dejarte arrastrar. Karnivool ha vuelto. Y el silencio, por fin, ha sido roto con un grito que resuena en el vacío. ¿Quién más puede presumir de eso?




