¿Quién demonios hubiera apostado hace 20 años que el nu metal sería un género reverenciado y aclamado en todos los festivales masivos? Y ahí están Deftones, ascendiendo como nunca antes. De la mofa y el desprecio generacional a llenar estadios. ¿Renace la bestia o simplemente el público aprendió a no tener vergüenza de sus placeres culpables?
La resurrección imposible del nu metal: de “género apestado” a leyenda generacional
Hace muy poco, Matt McDonough, batería de Mudvayne, se sinceraba en un podcast y la cosa fue a cuchillo: ¿Por qué el nu metal está devorándose otra vez el panorama musical? Durante años, el género era poco menos que un chiste malo entre los puristas… y, de repente, vuelve a prender como gasolina en un garaje cerrado.
El reencuentro de Mudvayne y la salida de dos temas nuevos (“Hurt People Hurt People” y “Sticks And Stones”) ha servido de termómetro para medir el fervor que aún late en la escena. McDonough lo confiesa sin rodeos: volvió al ruedo con más dudas que ilusiones. “La incertidumbre te come…”, admite. Pero vaya si la respuesta ha sido un puñetazo sobre la mesa: mudvayners de todas las edades, padres e hijos mezclados entre las primeras filas, incluso críos chillando como si presenciaran la primera venida de Batman.
¿El público ha madurado… o el nu metal nunca se fue?
Algo se mueve. La nueva hornada de bandas reverencian la explosiva emotividad de esa época y, a la vez, los titanes originales vuelven a comandar masas. System Of A Down, Korn, los camaleónicos Deftones… ¿El nu metal se ha despojado del estigma o simplemente nos hemos cansado del elitismo trasnochado? Quizá —sólo quizá—, este género diseccionado mil veces era el clásico moderno que nadie quería admitir en voz alta.
Deftones: los nuevos emperadores del hype eterno
Si hay una banda que ejemplifica el boom actual es, sin duda, Deftones. No estamos hablando de nostalgia barata. Sus cifras rompen marcas pasadas, su último disco les ha dado la mayor entrada en listas en veinte años y Chino Moreno lo sabe bien: “Estamos más grandes que nunca”. Es la revancha definitiva frente a años de ninguneo por expertos de salón y metalheads conservadores. Hoy, Deftones llenan hasta el último rincón de cada espacio que pisan, evocando emociones y atmósferas que rozan lo místico en directo.
Mudvayne, entre catarsis y dolor: una gira marcada por la ausencia y el fuego renovado
Mientras tanto, Mudvayne se ha lanzado a la carretera celebrando 25 años de L.D. 50, icono sonoro que ni la historia ha podido domar. No todo brilla: la ausencia de Greg Tribbett (debido al fallecimiento de su esposa) ha sido un golpe duro, dejado en manos de Marcus Rafferty el papel de guitarrista en directo. Pero la gira va como una locomotora desbocada, combustión y lágrimas juntas. En primera fila, chavalines de ocho años chocando cuernos con abuelos metaleros. Es una escena tan extraña como poética: la música es un vórtice que lo arrastra todo, dolor y euforia en la misma descarga.
Nuevo material en camino: la creatividad vuelve a rugir
No solo de recuerdos viven Mudvayne; están en pleno proceso de composición de un nuevo álbum, aunque sin soltar ni una fecha orientativa por ahora. Chad Gray lo resume a la perfección: algo se ha despertado, la llama vuelve a prender en la banda, y no tienen intención de dormirse en los laureles de la nostalgia.
¿Y Europa? Por ahora, seguimos esperando
De momento, la gira aniversario de Mudvayne terminará a finales de octubre en suelo estadounidense. Sin fechas confirmadas para cruzar el charco, en Europa sólo queda morderse las uñas y esperar que el revival nu metal no nos pase por alto una vez más.
Escucha los nuevos zarpazos de Mudvayne
“Hurt People Hurt People” — Mudvayne
“Sticks And Stones” — Mudvayne
¿El nu metal es el nuevo “classic rock”? La polémica está servida
Resumiendo: el nu metal nunca ha estado tan vivo, tan transversal, tan descaradamente intergeneracional. ¿Es una moda pasajera o, de verdad, la cultura popular ha abrazado por fin a sus bastardos incomprendidos? Tú decides. Pero si nunca fuiste down with the sickness, más te vale ir desempolvando las cadenas, porque esto… va para rato.




