Aerosmith sorprende lanzando My Only Angel junto a Yungblud en un dúo que nadie esperaba

¿Alguien esperaba que los dinosaurios del hard rock y un “niño demonio” británico parieran juntos un temazo en 2025? Pues sorpresa, colegas: Aerosmith vuelve a la carga con “My Only Angel”, un rugido de estudio que los une, ni más ni menos, que a Yungblud. Sí, el mismo Yungblud que hace ruidos con el punk y el pop como si en 1978 le hubieran dejado a cargo los mandos de la nave. ¿Dueto generacional? ¿Sacrificio blasfemo en el altar del rock? Sigue leyendo y júzgalo por ti mismo.

La magia (o la herejía) se cocina en el estudio

Imagínatelo: Steven Tyler, extravagante como si le acabara de caer un piano de cola en la cabeza, meneando sus plumas junto al muchacho irreverente de Doncaster. El vídeo —ya sabes, esas joyas virales que devoras con el móvil pegado a la cara— muestra su complicidad sudorosa y eléctrica. Hay abrazos, grititos y carcajadas. Yungblud, temblando de emoción, planta un beso en la mejilla de Tyler. Steven estalla en risas, profiere algún “¡genial, aleluya!” y el estudio se convierte en una extraña Iglesia del Rock, donde lo sagrado y lo profano bailan juntos.

“My Only Angel” es el primer rugido discográfico de Aerosmith desde aquel “Music from Another Dimension!” que, admitámoslo, pasó sin mucha gloria allá por 2012. Y aunque Tyler últimamente paseó su voz en proyectos ajenos —¿recuerdas ese momento surrealista haciendo de corista de Dolly Parton?—, aquí recupera su lugar al frente de la tormenta. Por cierto: si al escuchar la canción te da por sentir escalofríos, la culpa es del delay eterno entre álbum y álbum.

MTV, Ozzy y un ejército de haters al acecho

Este dueto no cae del cielo. Su germen se plantó en los MTV Video Music Awards de 2025. Allí, a pecho descubierto y abrazados a sus guitarras como armas, Tyler, Joe Perry (con más riffs que años en las venas) y Yungblud se marcaron un homenaje a Ozzy Osbourne. Un medley que, hablando claro, provocó más ampollas que euforia. Los hermanos Hawkins de The Darkness lo machacaron: “Ridículo”, “de manual”, dijeron. Qué originales, chicos…

Una de cal, otra de arena: a Yungblud no le faltaron apoyos. David Draiman, voz de Disturbed, salió en plan chamán digital y defendió al chaval: “Tenía una misión imposible, ha salido airoso. ¡Dejadlo respirar!” Ni el rock ni la polémica pueden existir el uno sin el otro —¿acaso alguna vez ha sido distinto?

¿Y ahora qué? ¿Despedida, resurrección o simple antojo?

El single ya se puede pre-guardar (pre-save, los angloparlantes siempre haciendo fácil lo complicado), pero ni rastro de la fecha de lanzamiento real. Joe Perry ha dejado caer que podría haber un último concierto. Un “hasta nunca” o un “nos vemos en el infierno”, quién sabe. Con Aerosmith, todo es inestable y eternamente tentador.

Escucha y deja que tu propio juicio saque los demonios

Ya corre por Instagram un clip del momento, puro oro para coleccionistas de rarezas modernas. Yungblud lo posteó en sus redes, agitando aún más la olla de la expectación. Si quieres saber a qué huele la mezcla de sudor setentero y irreverencia Gen Z, echa un vistazo abajo. ¿Quién dijo que el hard rock ya no tiene espacio para lo imprevisible?

Dónde queda la frontera del rock

Que nadie se engañe: el matrimonio entre Aerosmith y Yungblud es tan incómodo como fascinante. Un puñetazo en la cara de los puristas, una invitación al desmadre intergeneracional. ¿Es esto el principio de una nueva ola? ¿O el último coletazo de unos monstruos que se niegan a morir en silencio? Lo sabremos. Porque el rock, por muchas veces que lo den por muerto, siempre vuelve para morder. Y “My Only Angel” es la prueba de que los viejos dragones aún escupen fuego… solo que, ahora, bailan con demonios jóvenes.

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