¿Te has preguntado alguna vez si la balada más desgarradora de Slipknot nació realmente bajo la sombra de sus máscaras, o si su corazón late al ritmo de otro grupo? “Snuff”, ese tema capaz de arrancarle el alma a quien se atreva a escucharlo de noche, arrastra consigo una polémica eterna: ¿Slipknot o Stone Sour? Corey Taylor ha tenido que levantar la voz, una vez más, para dejarlo claro. Y aquí te vamos a contar el porqué.
El origen turbulento de “Snuff”: No, no es de Stone Sour
La historia de “Snuff” es una herida abierta. Surgió en 2008, cuando Slipknot soltó All Hope Is Gone y el mundo del metal se quedó boquiabierto tras escuchar una balada demoledora donde antes solo había furia. ¿Acaso estaban perdiendo la cabeza? No. Simplemente, Corey Taylor decidió desnudar su alma. Y muchos se pensaron que se había traído un tema en la mochila de Stone Sour, el proyecto alternativo con el que también exprime emociones. Error.
Taylor, harto de oír la misma cantinela —que la canción era demasiado personal, demasiado “limpia” para ser de Slipknot— se plantó: “La escribí para Slipknot, no para mi otro grupo”. Y aquí viene el salseo. Este tema lo parió en plena resaca emocional tras un divorcio que le abrasó por dentro. “Si me amas, déjame ir”. Así de crudo. Así de simple. Cada verso rezuma esa mezcla entre derrota y esperanza que solo entiende quien ha estado agarrado a la pena durante meses o años.
Del rechazo al himno: Paul Gray creyó primero
La cicatriz de “Snuff” debía, en un principio, quedarse cerrada. Ni el propio Corey pensaba que los otros locos de Iowa fuesen a querer ese tema en el repertorio. Pero Paul Gray, bajista y corazón blando del grupo, lo vio claro desde el minuto uno. Él empujó para que el grupo lo hiciera suyo. Y ojo, que Joey Jordison, ese monstruo de la batería, le puso ritmo cuando nadie miraba. Cuando Corey escuchó la demo, no pudo evitarlo: lágrimas. Genuino, inesperado, real.
- En 2009 lanzan el single, con Shawn “Clown” Crahan dirigiendo un videoclip oscuro y doloroso.
- En cuestión de meses se cuela en el top ten de las listas rock de Estados Unidos.
- Borda casi 200 millones de views en YouTube, porque sí, la tragedia también vende.
La muerte de Paul Gray poco después sólo hizo más grande esta canción. Ahora, cada vez que suena, resuena ese homenaje inconsciente a quien creyó en la vulnerabilidad de la bestia.
Slipknot mira adelante (aunque siga llorando por dentro)
¿Y ahora qué? A estas alturas, Slipknot no es un grupo cualquiera. En 2025, mientras unos aplauden y otros rabian, cierran un contrato millonario por la gestión de su propio catálogo (más de 100 millones de euros). Saben lo que valen. Saben lo que han creado.
Pero no se quedan ahí. Hay más polvo bajo la alfombra. El batería Eloy Casagrande, que llegó a la banda en 2024, ha confirmado que hay ideas nuevas, jams que dan miedo y creatividad desatada. Jim Root, guitarra y cerebrito, ya ha anunciado media docena de temas listos y una reedición especial para celebrar los 25 años de bandazos y máscaras.
El mito y su herida: así se escucha Snuff hoy
La dualidad de “Snuff” siendo Slipknot y, a la vez, no siendo el Slipknot que todos esperaban, cabrea a unos y atrapa a otros. Es, al final, la declaración más feroz de honestidad que ha escupido Corey Taylor en su vida. Que nadie lo dude: por mucho que las atmósferas cambien y las modas pasen, este himno seguirá doliendo cada vez que retumbe entre calaveras y telones de fondo oscuros.
Resumiendo: “Snuff” es Slipknot, para bien o para mal
¿Sigue alguien sin entenderlo? “Snuff” es un puñetazo en la boca del prejuicio metalero. No es blandengue, no es pop, no es Stone Sour. Es Slipknot mostrando la cara que no suele enseñar. Y sí, la muerte, la pérdida, el dolor: todo está ahí. No te hagas el duro. Ponte los cascos. Dale al play. Y dime si alguna vez Slipknot te erizó tanto la piel como lo hace este tema.




