¿Slipknot a punto de encender otra vez la forja? Tras un año de infarto, nuevas máscaras, cambios sangrientos y polémicas en cada esquina, la formación de nueve locos de Iowa parece tener algo más que pólvora en el horno. ¿Te preguntas si habrá pronto una nueva detonación de riffs y oscuridad industrial? Agárrate la máscara: Eloy Casagrande, el huracán brasileño que ahora machaca la batería en Slipknot, acaba de soltar la bomba. La banda ya se encierra en el laboratorio para gestar las futuras pesadillas sonoras.
El infierno no descansa: Slipknot y su fiebre creativa
Puede que pensases que, tras un cambio de batería histórico (adiós Sepultura, hola pandemónium en forma de máscaras), Slipknot se tomaría un respiro y dejaría languidecer al fan hambriento tras la gira del 25 aniversario de su debut. Pero no. Ni hablar. Todo lo contrario: la maquinaria se remueve, relincha, y Casagrande lo advirtió en una entrevista para Drummer’s Review: la nueva alineación no está de paseo, está cocinando material fresco y retorcido. Según Eloy, el trueque de riffs y ritmos ya es parte del día a día, con ideas rebotando y jams convertidas en posible artillería pesada para el próximo lanzamiento.
Cambio de ciclo: el motor creativo del nuevo Slipknot
Hay algo en el aire, y no es solo el tufillo a sudor en los conciertos. Jim Root, guitarrista eterno y orfebre de la mala leche musical, ha sentenciado: basta de giras eternas, es momento de quedarse en el estudio, de prender la mecha de una vez. Y no solo por las ganas, sino también por un compromiso: “Le debemos un disco a Eloy”, ha reconocido. ¿Resultado? Seis temas listos, una docena en la mesa de operaciones, y la promesa de reunirse todos antes de explotar para el público mundial.
Mientras tanto, Casagrande ha dejado huella en los directos, ajustando el pulso de las canciones clásicas como “Unsainted” a puro golpe bestial. Y claro, la expectación es máxima: tras la deserción inesperada de Sepultura, su aterrizaje en Slipknot ha sido tan brutal como sorpresivo, acrecentando el hype de cualquier cosa que salga de esos ensayos secretos.
¿Nuevo clásico a la vuelta de la esquina?
Slipknot no ha parado de alimentar su leyenda: “Duality” pasó por el aro del billion en Spotify, su primer álbum sigue sumando platinos, y la locura se desata en cada festival donde se dejan caer. Ah, y que no se te olvide: «Long May You Die», grabado apenas se unió Eloy, sigue guardado en la recámara como bala sin disparar. Ninguna fecha oficial, solo la promesa velada de que el siguiente capítulo será tan impredecible, ruidoso y despiadado como cualquier maniobra que haya salido de los cerebros de Clown y compañía.
Conclusión: La bestia sigue hambrienta
Así que, querido amante del caos, deja un ojo pegado al telón. Slipknot jamás da puntada sin hilo… y menos ahora, con un monstruo brasileño azotando los parches e ideas saltando como cuchillos en plena tormenta. ¿Qué puedes esperar? Mucha oscuridad, groove áspero, amenazas enmascaradas y, probablemente, el disco más feroz de la nueva era. Esto no se detiene. El infierno sólo toma un respiro para rugir más fuerte.




