¿Rock verdadero en los Grammy? Sí, algo insólito: YUNGBLUD se cuela entre los grandes este 2026 dando guerra con todo el volumen. Tres nominaciones que no solo tumban prejuicios, sino que gritan a la cara de la industria: ya está bien de guitarras flojas. ¿Se avecina el último giro inesperado de la generación Z en el rock?
YUNGBLUD: El chico que no bajó el volumen (y ahora arrasa en los Grammy)
Ya era hora. El 7 de noviembre la Recording Academy sorprendió a propios y extraños: YUNGBLUD, ese gamberro amado y odiado del Reino Unido, compite este año por tres Grammy tochos: mejor performance rock con su versión incendiaria de Changes (en honor a Ozzy Osbourne, casi nada), mejor álbum rock con Idols y mejor canción rock por Zombie.
Sí, la actuación de Changes fue en el mítico Back To The Beginning, el último adiós a Ozzy, repleto de estrellas en la tarima: Nuno Bettencourt (sí, el de Extreme), Frank Bello, Adam Wakeman, y un batería enmascarado de Sleep Token. ¿Tienes la piel de gallina? Pues deberías.
Sharon Osbourne: emoción real, orgullo y lágrimas rockeras
La propia Sharon Osbourne se pronunció. Y no con medias tintas, sino con todo el corazón, altavoz en mano y sin miedo al qué dirán. Un mensaje emotivo para YUNGBLUD — “Ozzy está sonriendo viendo lo que acabas de hacer”. Que te reconozcan los grandes, eso sí vibra más fuerte que cualquier número uno de listas.
“Estoy tan orgullosa de ti. Increíble… Sé que Ozzy sonríe desde el escenario.”
“Me decían que bajara las guitarras”. Ahora la venganza se sirve con distorsión máxima
Durante años, YUNGBLUD estuvo rodeado de opiniones ajenas: “Modera el sonido, quita garra, ponle filtros a la batería”— las típicas recomendaciones de quien no entiende que el rock no mola sin peligro. Pero con Idols, su nuevo disco, ha dejado claro que si hay que estamparse, mejor con el pedal al diez y el feedback ardiendo.
Él mismo lo suelta sin filtros: “La hostia: antes me pedían suavidad. Ahora, si no hago temblar las columnas, no duermo. Y, honestamente, me encanta.”
Ese disco huele a declaración de intenciones. Sudor, contundencia y libertad.
Entre el amor y el odio: YUNGBLUD, polémica sin anestesia
No nos engañemos: en el rock alternativo o eres de los que siembran discusión o eres un meme del mainstream. Y YUNGBLUD colecciona haters. No faltaron las críticas detonadas por su homenaje a Ozzy en los MTV VMAs, ni el palito de los Hawkins (The Darkness), que salieron a ladrar. Pero él, lejos de callar, repartió respeto y zasca en una sola frase: “James Hetfield jamás pisotearía a un chaval que empieza. Los que tiran mierda, lo hacen por llamar la atención.”
Y así, a base de personalidad y poca diplomacia, se ganó también espacios en los titulares y, por qué no, en la historia moderna del rock.
Colaboraciones legendarias y sorpresas a la vuelta de la esquina
No solo va de premios. El próximo EP de YUNGBLUD, One More Time, cuenta ni más ni menos con Aerosmith— sí, has leído bien, toda la artillería de Boston metida en el estudio. Joe Perry y Steven Tyler participan en My Only Angel, ya disponible y con aroma a clásico instantáneo. Hay química y hay ganas de guerra.
2026: giras, proyectos, y ningún freno a la vista
Si te pensabas que este tío iba a parar, ni por asomo. Viene de recorrer Europa y ya calienta motores para asaltar Norteamérica en primavera de 2026. Sigue presentando Idols — disco que divide pero no aburre — y prepara nuevas bombas de relojería creativa. Y a estas alturas, ni la polémica lo tumba ni los Grammy lo domesticarán.
Hace falta agitar el avispero. YUNGBLUD lo sabe. Unos le odian, muchos le siguen, pero nadie se atreve a decir que es uno más.
¿La próxima revolución del rock joven? Está justo aquí y suena atronadoramente alto. Por fin.



